jueves, 29 de agosto de 2013

CAPÍTULO 22: I can't break up

(FANY)

Las cosas habían cambiado, pero en este caso para bien. Desde aquel día en el pueblo de mi abuela, María se levanta de mejor humor todas las mañanas, y consigue transmitirnos su positividad a todos, incluso me despierta con 'Route 66' a las ocho de la mañana, porque 'tenemos que disfrutar al máximo de lo que queda de verano'. Además, y como yo me imaginaba, algo en el interior de mi mejor amiga era distinto. Ya no era una persona fría con Dani, todo lo contrario, desde ese momento, se hacen bromas sin parar.

- Vaya manera de coger el micro...
- ¿Perdona? Sabes que te encanta - dice haciéndose el interesante.
- Para nada...
- Tus carcajadas te delatan.
- Claro, es que me hace mucha gracia - contesta ella mientras le alborota el pelo.
- ¡No toques! ¿Por qué tocas? Ahora ya estoy despeinado... ¿¡¿A que no te gusta eh?!? - contraataca revolviendo todo el cabello de mi amiga.
- ¡Para! - mientras decía eso le daba patadas al aire - ¡No, cosquillas no, odio las cosquillas!
- No le hagas caso Dani, las adora - digo animando aún más la situación.

Esta situación se repetía en diferentes contextos, a todas horas. Nuestra risa era continua, llegábamos a cualquier lugar, y todo el mundo nos miraba por lo felices que nos veían, cosa que por otro lado, nos alegraba, porque eso significaba, que las cosas volvían a ser lo mismo. Todo era perfecto, y lo mejor, era que ya no estaba con 'mis ídolos', ahora estaba con mis mejores amigos.

De nuevo, los chicos tenían dos días de vacaciones, así que pensamos que lo mejor sería volver a pasarlas en el pueblo donde nos habíamos conocido, puesto que no nos podíamos ir muy lejos de Madrid. Cogimos unos sacos de dormir, y nos quedamos en el río, ya que era un lugar donde podías perderte en aquella naturaleza tan maravillosa. Una vez llegamos, decidimos bañarnos, ya que el calor, era aún más insoportable que la primera vez que habíamos acampado allí. Una vez dentro del agua, comenzamos a hacernos 'ahogadillas' los unos a los otros, y a subirnos a los hombros de los chicos sin parar. En un momento determinado, Dani cogió por el pie a mi amiga, jugando, y ella le seguía la broma, dando patadas al río para que el agua le entrase en los ojos. Todos nos reíamos al ver la escena, e incluso nos emocionamos al ver como poco a poco, su acercamiento era más real, ya que cada día que pasaba, estaban más unidos. Pero de pronto, oímos una voz que viene de fuera.

- ¡María! Ven un momento por favor.
- Pero... ¿qué haces aquí?
- Tengo que hablar contigo.
- ¡No va a ir a ningún lado! ¿Con qué derecho apareces ahora? ¡Lárgate!
- Exactamente, Iker ahora ya no eres bienvenido aquí, ¡perdiste tu oportunidad! - digo, apoyando las palabras de Dani.
- Necesito pedirle perdón, se que me he equivocado - continúa él.
- No tienes vergüenza - contesto al instante - sustituiste a la mejor persona que he conocido en mi vida, por alguien que no le llega ni a la suela del zapato, ¿y ahora quieres que te perdone?
- ¡Callaros todos! Quiero hablar con él, es mi decisión.

A pesar de todos nuestros intentos, salió del agua ante la atenta mirada de los que estábamos allí presentes, y es que de nuevo, estábamos en la situación inicial, en un punto en el que no ves la salida, y solo piensas que esta horrible pesadilla acabe para siempre, aunque con la esperanza de que sus sentimientos hayan cambiado, y se de cuenta, de que Dani es el hombre que ella necesita en su vida.

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