miércoles, 11 de diciembre de 2013

CAPÍTULO 8: Miedo al tiempo

(FANY)

Llevamos tan solo dos días aquí, y ya siento que no puedo vivir en otro sitio. Aunque no es nada nuevo para mí, es más, me lo imaginaba. Fueron tantos años queriendo venir, queriendo ser parte de esta ciudad, meses y meses rogando un simple billete de avión para mi y para mi familia, aunque solo fuese para quedarnos tres días. Dicen que todo llega, y es cierto.

Además, todos nos miran raro, pero la verdad, ya es una costumbre. Siempre nos reímos tanto, y tan fuerte, que estamos dando la nota, continuamente. También hay que decir, que no es igual que en España, allí todo el mundo habla alto, y escuchar la conversación que está manteniendo la persona de al lado, es algo muy común en nuestro país, y sinceramente, yo me siento mucho más cómoda, porque esto está más en silencio que una biblioteca llena de universitarios agobiados por los exámenes finales. Cuando vas a la biblioteca a coger un libro, o simplemente a estudiar, simplemente el ruido de una mosca les molesta, bien, pues se podría decir que aquí pasa exactamente lo mismo. El ejemplo más claro, se dio esta mañana, cuando entramos en el metro. Todo estaba en un perfecto y admirable silencio, hasta que llegamos nosotros. Comenzamos a hablar, y a reírnos, y como siempre nos pasa, todo el mundo nos miraba, y nosotros, para estropearles el momento a aquellos franceses, nos pusimos a gritar, literalmente, y podría asegurar que había más ruido que en el momento en el que ellos salen al escenario, y eso, ya es decir. De todas maneras, nos importaba más bien poco, porque como siempre se dice, ¡que más da, si nadie nos conoce!

- ¡Vaya como me acaba de mirar esa señora! Tengo miedo - afirmo en medio de un gran ataque de risa.
- Tú al menos no estás amargada. Mírala, debe de pensar que es superior al resto de la humanidad.
- ¡¡Mierda!! ¡¡Mierda!! La parada, ¡¡¡correr, hacia la salida, rápido, rápido!!!

Tras decir esto, los cuatro comenzamos a empujar a todo el que se nos llevaba por delante, menos a una niña, que a juzgar por su apariencia, tenía menos de cinco años. Fue lista, y se apartó a tiempo.

- Vale, definitivamente, nos van a echar de aquí, y no nos van a dejar volver - digo derrumbándome en un banco, no se si muerta de la risa, o del estrés que habíamos acumulado en aquellos veinte intensos segundos, como el propio Dani había afirmado.

Volvimos otra vez a la Torre Eiffel, allí estaríamos hasta altas horas de la madrugada, ya que tienen completamente asumido, que la habitación del hotel, mientras yo siga disfrutando de mis vacaciones, la van a disfrutar más bien poco. Cenamos en otro de los restaurantes que ya habían conocido cuando vinieron a grabar el videoclip, y la verdad, es que de nuevo, acertaron de lleno. Sobre todo por las vistas, eran tan espectaculares, que incluso me entró unas abrumadoras ganas de llorar cuando nos sentamos en la mesa. Era tan bonito, tan especial...

Pero por fin llegó el momento, el que llevo esperando probablemente gran parte de mi vida, y es que... ¡¡Íbamos a subir a la Torre Eiffel!! Cuando me lo dijeron, nada más salir de la cena, se me saltaron las lágrimas.


AL DÍA SIGUIENTE

- ¡¡Álvaro!! Es mi abuela, que quiere hablar contigo, y está muy seria - digo con una amplia sonrisa.
- ¿Pero la ''Abuela de Auryn'' o la otra? - me pregunta casi sin sacar la voz, y haciéndome gestos muy marcados, pero a la vez, muy graciosos.
- La de Auryn, tranquilo - contesto al instante, guiñándole un ojo.

*Conversación telefónica*
*Álvaro*

- ¿Dígame?
- Hola, supongo que estaréis genial, ella no callaba con ir a ese sitio lleno de ''francesitos refinados'' - comenta riéndose.
- No, no señora, usted esté tranquila, estoy cuidando de su nieta lo mejor que se.
- ¡¡Jovencito!! No me sirve que cuides a mi nieta lo mejor que sabes... Oye - comienza a decir muy seriamente - ¿¡No dormiréis en la misma habitación verdad?!
- ¿Juntos en una habitación? - digo mirando a Fany pidiendo ayuda, a lo que contesta levantando las manos, simbolizando que no quiere saber absolutamente nada del tema, aunque riéndose demasiado - No... Dani y yo dormimos juntos, y ellas dos en otra habitación, no se preocupe...
- Bueno, tendré que confiar en ti, como le toques un pelo a mi nieta, le mientas, o la engañas, te mato, ¿y no querrás dejar a miles de fans sin su ídolo verdad? - responde rápidamente, aunque estoy completamente seguro de que está sonriendo.
- Confíe señora, confíe en mi. Cuídese.

FANY

''Pobrecito, seguro que ya se ha dado cuenta de que no es la ''Abuela Auryn'', seguro que le va a echar la charla de la habitación, como me pasó a mi el día antes de marchar. ¡¡Espero que no se le ocurra decirle que dormimos en la misma cama, porque es capaz de no hablarme más!!'' Estos eran mis pensamientos antes de la conversación, pero se ha sabido desenvolver muy bien.

- ¿A que mi abuela no es tan cascarrabias como parece?
- No... Para nada... Le he echo una promesa, y la tengo que cumplir. Esta tarde, cuando vayamos a la Torre Eiffel, tengo que hablar contigo. Solo espero que no te enfades, porque ahora no te lo diga.
- ¿No me puedes adelantar nada? ¡¡Por favor!!
- No.

*Álvaro*

Me va a matar cuando se lo cuente. Le he mentido, o mejor dicho, le he ocultado información. Se que no ha estado bien, pero nunca he encontrado el momento preciso para decírselo. Se va a enfadar...

viernes, 29 de noviembre de 2013

¡¡Nominación a los Liebster Awards!!



En primer lugar, quiero dar las gracias a las tres personas que me han nominado, que son
Leire Arroyo Hernández, Enara Gonzalez, y a pastelitaysombrerita7058, de verdad, muchas gracias por el apoyo que me habéis dado, y sobre todo... ¡¡pensar en mi novela!!






Bien, pues una vez dicho esto, me gustaría explicaros un poco, que son estos premios:






Estos premios, se realizan para que los blogs con novelas que tienen menos de 200 seguidores, para así ayudarles a que tengan más seguidores, y por tanto, aumente el número de lectores.






- Nombrar el premio a la persona/blog que ha concedido la nominación.
- Hacerte seguidor/a del blog.
- Responder a las 11 preguntas que te hace.
- Conceder el premio a 11 blogs que te gusten, que acaben de empezar, que tengan pocos seguidores...
- Hacer 11 nuevas preguntas a quienes has premiado.
- Informar sobre el premio a cada uno de los blogs que nomines.

Los blogs que nomino, son:

t.http://todaunavidaconauryn.blogspot.com.es/
http://endlessroad1900.blogspot.com.es/
http://cuandoestasdormida.blogspot.com.es/
http://doyouwannamakemyday.blogspot.com.es/
http://novelaaurynerselche.blogspot.com.es/
http://teniaquevolveraverte.blogspot.com.es/?m=1
http://aurynsp.blogspot.com.es/?m=1
http://todoempezoenesemismoinstante.blogspot.com.es/?m=1
http://loquelavidatepuedellegarasorprender.blogspot.com.es/?m=1
http://foreverwithauryn.blogspot.com.es/?m=1

Ahora, tengo que responder a las tres preguntas que me han hecho, y a continuación, escribir las mías :) [He cogido las del último blog que me las ha enviado, siento no responder a las demás :)]

1. ¿Por qué habéis empezado ha escribir?

Porque desde que soy muy pequeña me ha encantado, incluso con 6 años ya estaba escribiendo una ''novela'' como yo la llamaba en aquella época, solo tenía 6 páginas, y tarde un mundo en acabarlo, porque escribía demasiado lento a ordenador jajaja

2. Si hicierais otra novela, ¿de quién sería?

En estos momentos, estoy modificando una que ya había escrito hace un par de años, y tengo en mente otra :)

3. ¿Por qué una novela de Auryn? (si no lo es, de lo que sea )

Porque quiero que la gente me lea, y supe que si cogía un tema que nos guste a todos mis seguidores de twitter (ya que mi cuenta es Auryner, al igual que yo) tendría más lectores, y... ¡¡porque son mis ídolos, y me encanta escribir sobre ellos!!


4. ¿Cómo sabéis que escribir?

Por los sueños que yo tengo, siempre lo he hecho así, también por las cosas que me ocurren día a día, o anécdotas, ya que hacen que quede más natural la historia.



5. ¿Os ha ayudado alguien para que la gente lea vuestra novela?

Mucha gente me ha dado su apoyo, y me ha recomendado en twitter, y dado RT al principio, así que debo agradecérselo desde aquí. ¡¡Muchos besinos para todos ellos!!



6. ¿ Canción favorita?



¡Pregunta difícil! Pero bueno, si tengo que elegir una ahora mismo, diría Still, porque me recuerda mucho a una persona que, desgraciadamente, ya no está.



7. ¿Grupo o cantante favorito? (decid 3)



Auryn, Sweet California y Dani Martín (ECDL va incluido)



8. ¿Qué es lo que más os gusta de vuestra novela?

La autenticidad con la que está hecha.



9. ¿Habríais pensado en cualquier momento que estaríais nominados a un Liebster Award?

La verdad es que no sabía que eran estos premios, y cuando recibí el primer mensaje, me encantó, me hizo mucha ilusión.



10. ¿Cómo os sentisteis al saber que os había nominado?

Me hizo mucha ilusión, porque eso significa que hay gente que de verdad apoya a la novela, y que la lee, y disfruta con lo que yo escribo, algo que desde muy pequeña quise hacer.



11. ¿Qué creéis que deberíais cambiar de vuestra novela?

Pues no lo se, a mi me gusta tal y como está, quizás habría que sacarla un poco de la monotonía a la que está sometida, pero eso, sin duda alguna, vendrá en los próximos capítulos.






MIS PREGUNTAS:






1. ¿Qué es lo que sientes cuando escribes?






2. ¿Te gustaría ser escritor@?






3. Dime 4 de tus grupos (o solistas) favoritos dentro de la música.






4. ¿Prefieres música española, o extranjera?






5. ¿Ser escritor/a es uno de tus sueños?






6. ¿Crees que tienes talento para escribir novelas?






7. ¿Qué te gustaría ser de mayor?






8. ¿Cuál es tu novela favorita? (Me refiero a novelas de libros, no a las de internet :P)






9. ¿Qué crees que deberías cambiar en tu blog? (Si no hay nada que cambiar, nada jaja)






10. ¿Por qué estás escribiendo novelas en un blog?






11. ¿Por qué has elegido ese tema para escribir?










¡Ya está! Muchas gracias de nuevo, por todo el apoyo que me mostráis. Ahora, solo tengo que avisar a los blogs a los que he nominado.






Muchos besinos, y ¡¡espero que los siguientes capítulos de la novela, no os defrauden!!

CAPÍTULO 7: Miedo al tiempo

(FANY)

Por fin, hemos aterrizado. No ha sido un viaje tranquilo, desde luego. A mitad de camino, ha habido muchas turbulencias, por lo que ya me he puesto más nerviosa de lo que debería. Intenté dormir un poco, ya que serían muchas horas, pero me ha sido imposible. Además, como ya había podido cerrar los ojos unos minutos al principio, el sueño no me golpeaba con fuerza, y eso hacia que no fuera posible descansar. De todas maneras, lo importante es que ya hemos llegado. Álvaro coge nuestro equipaje de mano, mientras que una azafata, nos indicaba con una amplia sonrisa, la salida. Por la apariencia que tenía la chica, estoy segura de que tenía tantas ganas de dormir, como yo de bajarme de aquel aparato volador.

A pesar de que yo estaba muy cansada, no quise perder ni un minuto en París, ¡toda la vida había soñado con ir! Así que les convencí a todos para dejar rápidamente las maletas en el hotel, e ir a caminar por la capital francesa. De todas formas, cuando conseguimos estar listos, ya era la hora de cenar, así que tuve que posponer mi ansiado paseo, para después. Ellos ya conocían algún que otro restaurante, de cuando vinieron todos juntos, y la verdad, es que sabían por donde andaban, ya que ¡todo estaba buenísimo! La verdad, es que esta primera noche, no pudimos pasárnoslo mejor, me recordaba bastante a los momentos que habíamos vivido en casa de mi abuela, no solo por estar los cuatro solos, sino también por la cercanía que a pesar de los meses, seguíamos teniendo. Tras un par de horas de paseo, nos fuimos para la cama. Y a pesar de que Álvaro me había pedido 'por favor' que no se me ocurriese poner el despertador antes de las 9 de la mañana, no le hice caso. A las siete y media, sonaría la alarma. Dudé bastante, en si poner ''Route 66'' o ''1900'' , aunque al final, me decanté por la segunda opción, esa canción, hace que esté todo el día de buen humor, además, adoro la voz que tiene él en esta canción, y trata sobre París, es más ¡¡el videoclip se grabó aquí!! Supuse que sería buena idea, así, le traería buenos recuerdos.
¡Y acerté! Cuando sonó el despertador, se levantó de un salto en la cama, y se pudo a bailar como un loco, tal y como hacen en los conciertos, pero mucho más a 'lo loco', así que me contagié de su ánimo, y yo me puse a saltar encima de la cama.

- ¿Te he contado alguna vez que antes de conocerte, siempre decía que esta canción es la de los dos? La tuya, y mía...
- ¿De verdad?
- Sí, me sentía identificada, no solo con lo que dice la canción, sino también por una frase que dices, sobre este lugar...
Y sin que a mi me dé tiempo a reaccionar, me canta al oído:
- ''Y aunque París se apagó, sigue latente esta historia de dos''
- ¿Cómo sabías que era esta? ¿Ya te lo había dicho?
- No, pero se que lo es. Porque cuando la estábamos cantando ahora mismo, se te iluminaron los ojos al pronunciar ese verso, y tengo que decir que a mi me encanta.
- La canción es preciosa...
- Me refería al brillo de tus ojos, pero sí, es perfecta.
- ¡Que exagerado!
- Sólo digo las cosas como son.
- ¡¡Vamos a arreglarnos, que tenemos que bajar a desayunar, e ir caminando a todos los sitios!! - respondo tras darle un suave beso - ¿Qué toca hoy? Bueno, lo pensaremos mientras comemos - digo sin dejar que tenga tiempo a contestar - Mierda, se me ha olvidado llamar a María y a Dani para que se despierten... Hazlo tú, por favor, que a mi no me da tiempo. Voy a darme una ducha rápida y salgo, que querrás entrar tú también. Tenlo todo preparado, que por la noche no quisiste, y claro, ahora tienes que  hacerlo todo a la carrera - finalizo en tono burlón, guiñándole un ojo.

(ÁLVARO)

La verdad es que está realmente inquieta, pero me encanta verla tan feliz, no puedo parar de sonreír. Me doy cuenta de que ya ha acabado, cuando me percato de que la ducha ya no suena. Me había quedado anonadado, pensando, y no tengo nada preparado. Voy a llamar a la otra habitación rápido, porque ya he tenido mucha suerte con que se levante de buen humor. Uno de sus ''defectos'' es su mal despertar, pero la verdad es que me encanta meterme con ella para que me conteste mal por las mañanas. Y lo mejor, es cuando tiene que poner el despertador. A veces, como siempre pone una canción nuestra, le cambio el sonido por una de las que vienen en el móvil. ¿El motivo? Es sencillo, me gusta que intente pegarme a las siete de la mañana, y hacerla correr por toda la casa.

- ¡¡¡¡Arriba dormilones!!!! Venga Danielo, a despertarse - digo a gritos nada más contestan al teléfono.

lunes, 11 de noviembre de 2013

CAPÍTULO 6: Miedo al tiempo.

(FANY)

Adiós Hawaii, hola París. Adiós vacaciones con amigos, hola vacaciones en pareja. Adiós a un sueño, hola a otro. Y es que, sin duda alguna, ir a la capital francesa, es un sueño para mí, desde niña.

Nos despedimos en el aeropuerto, nosotros cuatro, tomábamos un avión distinto. Fue más emotivo de lo que yo me había imaginado, pero todos estábamos felices. Ellos iban a descansar, y nosotros, a viajar aún más. Probablemente, a Álvaro y a Dani les hubiese gustado también volver a España, con la familia. Pero, según nos decían ellos, ¡había tiempo para todo! Y es que, nada más volver de nuestro viaje, María y yo volveríamos a nuestra ciudad, unos días para estar con los nuestros, y ellos también estarán más tranquilos.
Tomamos el avión. Cojo su mano, y no la suelto hasta que el avión está, definitivamente en el aire. A pesar de que me tranquiliza mucho, sigo poniéndome tensa, cada vez que despegamos.

Esta vez, soy yo quien se duerme primero. Estaba realmente cansada, y así, el viaje se me haría más corto. Después de unas horas, despierto, y les veo a todos, profundamente dormidos. Les miro, y pienso que este es mi sitio, lo sé. Es difícil expresar exactamente lo que siento cuando les veo. Ya son parte de mi familia, eso es indudable. Todo el mundo sabe que hay dos tipos de familias: las que te tocan en suerte, tú no las escoges, pero esas personas te acompañarán a lo largo de tu vida, en la mayoría de los casos; y otra, la que tú eliges, y ellos, sin duda alguna, eran un claro ejemplo.
Pero entonces, me pongo a pensar, y me doy cuenta, de que quizás todo acabe. El tiempo es malo, muy malo. Hay miles de chicas ahí fuera, esperando a conocerles. Sí, son siempre las mismas dudas, pero es la verdad. Desde la posición de 'fan' me doy cuenta de que evidentemente, cada vez que les vean, les abrazaran y les besarán, es lógico. Pero no hay que olvidar, que a fin de cuentas, yo soy una chica del montón, y aunque sé que me quiere, porque de eso no tengo ninguna duda, hay tanta gente que está deseando verles, ¡y no precisamente Auryners! Me refiero a todas las personas que van detrás de ellos. Confío en él, evidentemente, pero...
Me quedé tan ensimismada en mis pensamientos, que ni siquiera me había dado cuenta de que ya estaba despierto. Le miré, y vi en sus ojos felicidad. Siempre le veo un brillo especial cuando canta, o cuando está preparando alguna sorpresa para sus seguidores, pero así como en ese momento, nunca le había visto.

- Tengo muchas ganas de llegar a París, Fany. ¡Me trae tantos recuerdos!
- ¡Yo también tengo muchas ganas! ¡Gracias por hacer este sueño realidad!
- Lo hago porque te quiero, y cuando María me dijo que tenías tantas ganas de ir, ninguno de los tres lo dudamos, ni un solo instante.
- ¿Sabes? Cuando hecho la vista atrás, y recuerdo aquel frío 28 de diciembre, el día que por primera vez os vi, o al mirar las fotos de mi primera firma, y me río, me hace mucha gracia.
- ¿Por qué?
- Esto nunca te lo he contado.
- ¡Miedo me das!
- Tranquilo tonto, que es 'bueno' - digo entre comillas. - Verás, no te acordarás, ¡por supuesto que no! pero cuándo fui a saludaros y a sacarme la foto, quedé absolutamente boba mirando para ti. No se, me sorprendiste. Después de tanto tiempo, no soy capaz a averiguar el motivo, pero no reaccionaba. ¡Incluso Carlos tuvo que tirarme de la chaqueta para que le saludase, y continuase por la mesa!
- Bueno, tengo que decir, que yo puedo resolver tu duda.
- ¿Qué duda?
- Yo se por qué no podías dejar de mirarme.
- Ah ¿si? Lo más seguro es que haya sido porque me quedé impresionada, porque te tenía delante.
- ¡Para nada! Fue gracias a mi físico. Claro, me viste tan guapo que... - dice haciéndose el interesante, aunque en un modo serio, que hacía pensar que lo estaba diciendo de verdad.
- Cariño, yo te quiero mucho, pero eso, ni tú mismo te lo crees - contesto pegándole entre risas, y pequeños golpecitos.
- ¿Estás segura? Entonces, ¿por qué la galería de tu móvil se resumía en fotos mías?
- No te confundas, feo. Mi móvil es Auryner, y como lo es, debe tener millones de fotografías vuestras. ¡Cosas de Auryners! Jamás lo entenderías Álvaro.

Y es que esa era mi respuesta cuando no quería explicarle algo, simplemente le decía 'son cosas de Auryners' y no preguntaba nada más, ¡igual que cuando las demás le decían a sus novios: 'son cosas de chicas'! Porque así eramos nosotros, no somos una pareja normal, no nos podemos ver todos los días, no estamos las 24 horas del día juntos, ni pasamos la semana en la misma ciudad, pero hay algo que nos une, y es lo realmente importante, nos queremos, y confiamos el uno en el otro. Mis dudas no son por si él me es infiel, o no, tengo claro que jamás me haría eso, pero... ¿y si dentro de un tiempo se cansa de mi, y de estar atado a una persona? ¿Y si nuestro amor no era tan fuerte como para poder sostenerlo, a pesar de todas las tentaciones?

Por ello, a más de cuatro mil metros de altitud, tomo una determinación: en la vida, todo pasa por algo. Debo disfrutar de cada momento a su lado, y ser feliz con el presente, al fin y al cabo, ¿quién sabe lo que nos depara el tiempo?

domingo, 20 de octubre de 2013

CAPÍTULO 5: Miedo al tiempo

(FANY)

No hay adjetivos para describir este paraíso. Toda la tranquilidad que había escaseado en las últimas semanas a debido a los estudios, nos eran devueltas ahora en forma de sol, playa y baños en aguas cristalinas. Nada importaba, porque en aquel universo paralelo, sólo existíamos los siete. Es cierto que en ocasiones, se sacaban fotos y las subían a sus respectivas redes sociales, o twiteaban algo para dar señales de vida. Era algo completamente lógico y necesario, porque a pesar de que queríamos olvidarnos de todo, entendíamos que l@s miles de Auryners, se merecían de vez en cuando una mención, o simplemente saber algo de ellos. Cuando les contestaban, ellos leían sus reacciones, de emoción y felicidad, y muchas veces yo también me emocionaba. Me imaginaba ahí, detrás de la pantalla, escribiéndoles, con la única esperanza de que lo leyesen, y me contestasen. ¿Quién me iba a decir a mi hace unos meses, cuándo recibí la mención de Carlos, que iba a estar aquí? Si en aquel momento alguien me lo hubiese dicho, le habría llamado loco. Incluso a veces, a día de hoy, pienso que todo es un sueño, que me levantaré un día, en mi cama, rodeada de pósters y que todo volverá a ser como antes. Pero cada vez que alzaba la vista, allí estaban ellos, mis amigos, mis mejores amigos, con una amplia sonrisa, para recordarme, que por muy difícil que parezca, los sueños están para cumplirse.

Fueron todos a bañarse, mientras yo me quedé tomando el sol. Me apetecía relajarme, tumbada mientras escuchaba música, y disfrutaba de mi felicidad. Además, María tampoco quería ir, y así, podríamos hablar tranquilamente, como siempre lo habíamos hecho. Pero en vez de eso, nos limitamos a verles jugar en el agua, y a reírnos con todas las tonterías que hacían.

- La gente nos mira raro Fany.
- Lo se, ¡pero me encanta!
- Sí... ¡Parecen niños pequeños!
- Es completamente lógico que la gente nos observe. No es muy normal ver a siete chicos, aparentemente mayores, jugar y reírse de esta manera tan escandalosa. Pero hay que disfrutar de todo lo que estamos sintiendo ahora mismo María. ¿Sabes qué es lo mejor?
- ¿Qué?
- Aunque no es políticamente correcto que yo lo diga, gran parte de la felicidad que sienten, es gracias a nosotras. Es cierto que han cumplido sus sueños, que tienen millones de seguidores, pero se qué Álvaro me quiere, y Dani a ti te adora.
- Probablemente tengas razón, pero de lo que sí estoy segura, es que nuestra felicidad, es gracias a ellos. Bueno, la tuya ya lo era antes. ¡Recuerdo cuando estábamos en los recreos del instituto, y no callabas diciendo lo maravillosos que eran, o los conciertos a los que ibas a ir! Y no te equivocabas amiga, no te equivocabas para nada.
- Al final, a ti ya te gustaban, ¡no lo puedes negar!
- No lo hago. Puede que al final ya me gustasen. ¡Pero no tanto como a ti! Tú estabas obsesionada. Te sacaban un tema, cualquiera, y automáticamente lo relacionabas con ellos.
- No estaba obsesionada cariño, simplemente, era y soy Auryner.
- Vale, vale, en eso tienes razón - dice asintiendo con cara alegre.
- Además, casi el cien por cien de nuestras sonrisas diarias son por y para esta 'familia' que hemos creado entre los siete, que aunque no lleve demasiado tiempo formada, no imagino mi vida sin ella.
- ¡No te olvides de tu abuela! Sin ella, probablemente nada de eso hubiese sido posible.

Y tras estas palabras, bajamos de nuevos las gafas de sol, y nos tumbamos otra vez en las hamacas, ya que durante toda la conversación habíamos permanecido sentadas.
Entonces, siento unas manos rodeándome el cuerpo. Antes de que pueda reaccionar, estoy empapada, y entonces me doy cuenta de que nos han tirado al agua. María y yo nos miramos, y como de costumbre, nos entendemos a la perfección.
Comenzamos a caminar hacia los chicos, y sin ningún tipo de miramientos, empezamos a hacerles ahogadillas y a tirarnos encima de ellos, sin dejarles respirar. Las carcajadas fluían sin parar, mi felicidad en estos instantes no se pueden medir, es tan grande, que nadie podrá imaginarse con exactitud, como me siento en realidad.

sábado, 19 de octubre de 2013

CAPÍTULO 4: Miedo al tiempo

(FANY)

Son las seis de la mañana, y ya estamos a punto de subir al avión. Mis nervios aumentan por momentos, sobre todo cuando nos acomodamos en los asientos. En todo momento se que no va a ocurrir nada, que el avión despegará y aterrizará sin ningún percance, pero inexplicablemente, siempre tengo ese mal presentimiento.

- ¿Qué te ocurre?
- Nada, ¿por qué me lo preguntas? - respondo intentando ocultarle lo que realmente sentía.
- Fany, no puedes engañarme, a mi no.
- Álvaro, no me pasa nada, supongo que serán los nervios por el viaje, tranquilo de verdad.
- Se que estas preocupada por algo, te lo noto, aunque quieras ocultármelo. ¿Es por el avión?
- Sí, pero no tengo miedo al viaje, sino al despegue. Pienso que este 'aparato' no se va a levantar, y nos vamos a estrellar. Es una tontería, imaginaciones mías, pero...
- Escúchame, coge mi mano, y apriétala tanto como necesites, así podrás relajarte, porque recuerda pequeña, a mi lado, siempre estarás a salvo.
- ¿Te he dicho alguna vez que te quiero?
- Creo que no... - dice haciéndose el tonto.
- ¿Y que eres una de las personas más maravillosas que conozco?
- ¡Eso ya lo sabía! No hacía falta que tú me lo dijeses...
- ¡Que tonto eres de verdad!
- Lo sé, pero soy tu tonto, y por ello, soy el más afortunado del mundo.

Y sin poder resistirme más, le beso.

Dan la señal, el avión va a despegar en breves instantes. Le cojo la mano, nos miramos, el asiente, sonreímos y volvemos a besarnos. Entonces, el miedo se va diluyendo poco a poco, mientras que un verso de una de las canciones de Paula Rojo no deja de resonar en mi cabeza: 'Nuestras miradas encajan a la perfección, mi realidad, supera a la ficción, siento que estoy, ni más ni menos, donde quiero estar'

viernes, 11 de octubre de 2013

CAPÍTULO 3: Miedo al tiempo

(FANY)

París no dejaba de resonar en mi cabeza, a pesar de todos los exámenes que tuvimos que pasar hasta llegar a este momento. Los profesores nos habían preguntado si queríamos hacerlos antes de irnos, y decidimos que lo mejor sería pasarlos y quitárnoslos del medio, así ya no tendríamos que pensar en ellos, y disfrutaríamos plenamente de las vacaciones.
Ahora me siento libre, sin ninguna atadura. Cada vez que lo pienso, un escalofrío recorre todo mi cuerpo. Ir a aquellos dos lugares siempre ha sido mi sueño, algo que durante toda mi vida había visto muy lejos, algo inalcanzable, y ahora gracias a ellos lo había conseguido. De todas maneras, aún no nos íbamos a la capital francesa. Aunque al principio María me había dicho que sí, parece ser que hubo un error en sus palabras, ya que nuestro primer destino será Hawái.

Aún quedan cinco días para irnos, y seguimos acudiendo a las clases, pero como ya no tenemos nada que estudiar, ya he empezado a preparar la maleta. ¡Me hace tanta ilusión! Además, como ellos no están, y no volverán hasta el día antes de irnos, mi mejor amiga y yo nos ayudamos mutuamente con el equipaje. Las dos estamos tan felices que no se nos borra la sonrisa de la cara.

- ¿Tú te das cuenta de todo lo que estamos viviendo? Tenemos al lado a dos personas que nos quieren sin condición. Nos vamos a ir de vacaciones a dos de los sitios más maravillosos del mundo, acompañados de las que para nosotras dos son los dos hombres más increíbles del universo...
- Lo sé María, y sí, ¡claro que me doy cuenta! No puedo ser más feliz.
- Recuerdo aquel viaje, cuando estábamos escuchando 1900 y tu me dijiste que 'y aunque París se apagó sigue latente esta historia de dos' era tu parte favorita de la canción.
- También te dije que me encantaría que fuésemos juntas a París... - recuerdo con un extraño sentimiento.
- ¡Y nos vamos a ir! Solo que con un pequeño cambio: ¡ellos nos acompañarán! Es un sueño Fany.
- Sí, es un sueño del que nunca, jamás quiero despertar.

Los días pasaron mucho más rápido de lo que me había podido imaginar. Esperaba con impaciencia el momento de partir en el avión, pero estaba muy nerviosa, ya que aunque casi nadie lo sabía, me da miedo el despegue. Tengo la sensación de que se va a caer. Se que no va a pasar nada, pero aún así, ni puedo evitar tener esa sensación.

El último día en Madrid, antes de marcharnos, decidimos coger el coche e ir de nuevo al pueblo de mi abuela. Siempre que teníamos tiempo libre, por poco que fuese, nos gustaba ir allí, y comenzar a caminar. Solo eso, pasear entre carcajadas y comentarios acompañados de miradas cómplices y millones de sonrisas. Además, cada vez que íbamos encontrábamos lugares nuevos y hermosos, donde escribíamos capítulos de nuestra vida, que probablemente nunca se nos olvidarán.
Nos quedamos a cenar en casa de mi abuela, como siempre que acudíamos, la comida estaba deliciosa. Por suerte, a Blas se le había ocurrido que podíamos meter las maletas en el coche, para no tener que volver, a las diferentes casas a por ellas. Sin duda, una idea genial, ya que así, podríamos disfrutar unas horas más. ¡Y vaya si lo hicimos! Tras charlar alegremente con ''la abuela del grupo'' como ellos la llamaban, nos alejamos unos metros de cualquier tipo de luz artificial, nos tumbamos en la hierba, y observamos las estrellas, en una de las noches, que aún contenían los resquicios de aquel maravilloso verano.

martes, 1 de octubre de 2013

CAPÍTULO 2: MIEDO AL TIEMPO

(FANY)

Las cosas están estupendamente, nos hemos acomodado estupendamente en su casa, y nuestra relación va mejorando día a día. Aunque he tomado una decisión, solo estaré en su casa, mientras él esté conmigo. En parte, lo hago por María, pero también por mí. Ambas nos hacemos compañía, y nos encanta pasar tiempo juntas, como es evidente ya que es mi mejor amiga, además nos apoyamos la una a la otra cuando nos 'deprimimos' por estar lejos de nuestra de las personas que queremos.
Dicen que la convivencia, produce grandes distanciamientos en una pareja, incluso puede llegar a romperla por completo, pero en nuestro caso, es completamente diferente, nos ha unido aún más de lo que ya estábamos. El único inconveniente que tiene pasar las veinticuatro horas del día juntos, es que cuando se va, le hecho mucho más de menos, pero como sé que cuando vuelva volveré a estar con él siempre, no tengo tantos problemas para adaptarme como antes.

- ¡¡Hola!! ¿Por qué no contestas al Whatsapp?
- Lo siento, está sin batería - digo sabiendo que aunque sea una conversación telefónica me va a regañar.
- ¡Qué raro! - contesta ella bromeando.
- Soy un desastre con el móvil, ya lo sabes, pero bueno, ahora al tener el teléfono fijo, estoy más cómoda. ¿Qué me querías decir?
- Es que es una sorpresa, no te lo puedo decir.
- María, ¡dímelo ya! - mi tono suena exigente, aunque en el fondo sabemos que no es así.
- Quedamos a las siete, en el parque que hay enfrente de nuestra casa. Dile a Álvaro que vaya si quiere, me apetece mucho que quedemos los cuatro juntos.
- Está bien, yo se lo digo. ¡Hasta esta tarde!
- ¡Acuérdate de cargar el móvil!
- Tranquila, no me olvido de eso - concluyo entre carcajadas.

Después de arreglarme, y de aguantar las burlas de mi 'compañero' de piso, por tardar en exceso, nos dirigimos hacia el lugar acordado. Decidimos ir dando un paseo, y por el camino, estuvimos haciendo cábalas sobre cual sería la sorpresa que me tendría que dar mi mejor amiga. Incluso llegamos a pensar en grandes locuras, cosas que jamás serían realidad, incluso llegó a salir la posibilidad de que lo hubiesen dejado, aunque rápidamente desechamos esa idea, porque sino ella no podría estar tan contenta.
Llegamos al lugar antes de lo acordado, así que decidimos sentarnos en un banco. Evidentemente, yo me puse a canturrear la canción, mientras él se reía, definitivamente le dejo a él lo de cantar, a mi no se me da nada bien, y así me lo hacía notar él con sus carcajadas. Antes de que yo pudiese replicar, vi a Dani aparecer de la mano de María, disipando así cualquier duda sobre una posible ruptura.

- ¿Cuál es la sorpresa? - digo adelantándome a cualquier saludo.
- ¡Hola Fany! Yo estoy bien y tú - bromea Dani, diciéndome 'indirectamente' que no fuese tan impaciente.
- Estoy genial - respondo dándole dos besos y un 'mini - abrazo' - ahora decidme la sorpresa.
- Sí, dísela ya por favor, que no me ha dejado en paz desde que la llamaste.
- ¡Tendrás cara! - replico sonriendo - ¡Él también tenía interés!
- ¡Pero bro, si tú ya lo sabías! - añade 'Danielo'.
- ¡No lo digas! - dice Álvaro riéndose.
- Ah, muy bonito - mi tono era serio, aunque gracioso a la vez - todos los aquí presentes lo sabíais, y yo sin enterarme de nada. ¡Genial chicos, genial! - aunque intento evitarlo, no puedo reprimir una carcajada.
- A ver amiga, te lo voy a decir, pero porque te quiero. ¡Nos vamos de nuevo de vacaciones! Estaremos todos juntos, y con todos me refiero también a Carlos, David y Blas, en la playa.
- Pero María, ¡estamos en octubre! ¿Y las clases?
- Está todo hablado con el profesor, entienden nuestra situación perfectamente, bueno, también ha tenido que ver que la hija del director haya estado con ellos durante casi una hora - añade con una risa muy sonora. Además saben que después ellos ya no tendrán vacaciones, y como nos han visto aplicadas, piensan que no tendremos ningún problema para adaptarnos de nuevo a las clases.Por el tiempo no te preocupes, el clima es muy distinto, ¡nos vamos a Hawaii! Pero hay algo que probablemente te guste aún más.
- ¿¡Más?! Eso es imposible... ¡Estoy como en una nube!
- Sí, te va a gustar mucho más. ¿Recuerdas un día que me dijiste que te encantaría ir a un sitio donde ellos rodaron un videoclip, que sería tu sueño?
- No será...
- ¡¡NOS VAMOS LOS 4 A PARÍS!! - dicen todos a la vez.

Entonces me quedo sin habla, durante toda mi vida había soñado con ir allí, con estar con la persona que quería a mi lado al pie de la Torre Eiffel, caminando de la mano.

viernes, 20 de septiembre de 2013

CAPÍTULO 1: MIEDO AL TIEMPO (2ª Temporada de I can't break up')

(FANY)

A pesar de que las dos ocultábamos lo que de verdad sentíamos tras sonrisas falsas y gestos de complicidad hacia nuestros compañeros de clase, cuando nos quedábamos solas, solíamos derrumbarnos muy a menudo. Su ausencia nos estaba comiendo la energía poco a poco, les echábamos tanto de menos, que en multitud de ocasiones, pensamos en dejarlo todo, coger un tren e ir con ellos. Pero sabíamos que eso no era posible, cada día que pasaba eran unas horas menos para volver a verles, pero también era más tiempo sin ellos. Al principio todo era vitalidad y positividad, ahora todo había cambiado.

- ¡Hola! ¿Qué tal van los estudios?
- ¡Hola! Bueno, eso va genial, pero nos hacéis mucha falta, no te voy a engañar. ¡Quiero que llegue el verano!
- Antes de que te des cuenta, estaremos allí, te lo prometo.
- Ya lo sé Álvaro...
- Sólo serán unos diítas.
- ¡Siempre me haces reír, incluso por teléfono! - digo, ya que esa frase hasta en los peores momentos, consigue sacarme una sonrisa.
- ¡Así estás mucho más guapa!
- Que mentiroso... No me estás viendo - contesto entre carcajadas.
- ¡Se me ha ocurrido una cosa! Ponte en Skype, ahora mismo te veré, además tengo que decirte una cosa, y prefiero que sea 'cara a cara'.

Cuelgo el teléfono y corro hacia el ordenador. ¿cuál será su sorpresa? 

- ¡Tengo ganas de verte ya!
- Me estás viendo Fany, no digas tonterías - dice haciéndose el interesante.
- Gracioso... No me vaciles - respondo con pucheros como una niña pequeña.
- Me encanta cuando haces eso... Bueno, ¿te digo la sorpresa? 
- ¡Sí por favor, ya no aguanto más!
- Te la diré, pero solo porque te quiero eh. Pues verás, había pensado que quizás te gustaría... Irte a vivir conmigo.
- ¿¡¿Cómo?!? - digo cuando consigo salir de mi estado de shock.
- ¿No quieres? Quizás haya sido una mala idea...
- Pero - sigo diciendo tartamudeando, y con los ojos abiertos como platos - ¡claro que quiero! ¿Estás loco? 
- ¿De verdad? ¿No tienes dudas? Si piensas que voy demasiado rápido dímelo, lo voy a comprender perfectamente.
- Escúchame, es lo que más deseo en este momento. ¿Y cuándo sería?

Nada más pronunciar estas palabras, la imagen se va. Álvaro había desaparecido de la pantalla como por arte de magia. Tras más de media hora intentándolo, y sin que él me cogiese el teléfono, lo dejé por imposible. Supuse que tendría que irse a ensayar, o algo por el estilo. Quedé ensimismada mirando hacia la pared de mi habitación pensando en todos los momentos que había vivido, y en todos los que quedaban aún. Confiaba en él, aunque a veces, el tiempo hace que las cosas se olviden, que se pierdan en los recuerdos...
De pronto, suena el timbre. ¡Seguro que se ha vuelto a dejar las llaves aquí! pensé automáticamente. Abro la puerta, con la intención de regañar a mi mejor amiga por ser tan despistada, cuando le veo allí, frente a mi, con mis maletas ya preparadas (aún no sé como ha conseguido entrar en casa, aunque supongo que María ha tenido bastante que ver en esto) y unas llaves (con un llavero de Make my day en el que salía él) 
- ¿Nos vamos ya? - dice con una amplia sonrisa.

sábado, 7 de septiembre de 2013

CAPÍTULO 27: I can't break up

(FANY)

Pocas semanas después de todo lo acontecido aquel día en el que María decidió iniciar una relación con Dani, el verano llegó a su fin, y con ello, nuestra maravillosa aventura. Siempre quedarán los momentos vividos, pero también todos los que están por llegar. Ahora debíamos comenzar en la universidad, lo que suponía cambio de ciudad, puesto que nos tendríamos que trasladar a Madrid, para poder estudiar la carrera que queríamos. Pero en realidad eso no era una mala noticia, porque significaba que, aunque no podríamos estar siempre con los chicos, como habíamos hecho hasta ahora, si les veríamos con frecuencia, puesto que allí tienen su casa, y los días que tienen libres, lo pasarían allí.

Álvaro y Dani decidieron acompañarnos el primer día, a pesar de que sabíamos que iba a ser muy difícil ir sin que les reconociesen. Tampoco nos importaba, teníamos dos cosas muy claras, la primera, era lógico que los/as Auryners quisieran pararles por la calle, puesto que eran sus ídolos, y lo segundo, confiábamos plenamente en ellos, sabíamos que nos querían de verdad.
El día pasó mucho más rápido de lo que nosotras pensábamos, además, al ir a la misma clase, todo era mucho más sencillo, sobre todo, para hacer nuevos amigos. La gente allí parecía muy amable y simpática, y no nos costó demasiado relacionarnos con nuestros compañeros, aun siendo el primer día. Pero de todas maneras, no podíamos evitar querer irnos rápido, para poder aprovechar al máximo los últimos momentos con nuestros chicos, ya que en 72 horas se irían, y no volverían hasta dos semanas después. Sabíamos que les íbamos a echar mucho de menos, sobre todo teniendo en cuenta que desde que les conocimos, estábamos prácticamente las veinticuatro horas del día con ellos. Será difícil, comentábamos de vez en cuando, pero será una motivación saber que cada vez queda menos para volver a verles. Yo lo relacionaba con un concierto. Los días pasaban, y no les veía, pero sabía que tarde o temprano, habría una firma de discos, o un concierto, y pronto los tendría otra vez conmigo, aunque evidentemente, no de la manera en la que los tengo ahora.

Disfrutamos aquellos tres días sin descanso. ¡Prácticamente ni dormíamos! Hacíamos charlas nocturnas, y nosotras íbamos a clase con ojeras. Aunque merecía la pena, porque aquellos estos momentos eran únicos y especiales. Pero todo tiene un final, y nuestra aventura también. Llegó el día de la despedida. Probablemente haya sido uno de los días más difíciles de toda mi vida. Aquellas personas que habían entrado en nuestra vida como un huracán, se estaban yendo, dejando nuestro interior destrozado, pero con el único consuelo, de que tarde o temprano, volverían, y todo sería como antes.

Pero ni siquiera esos pensamientos tan positivos, lograban que me fuese imposible separarme de Álvaro. Le abrazaba, y cada vez que nos soltábamos, lo volvía a hacer. Hasta que llegó el momento, el último beso, el último te quiero.

- Te quiero.
- Ya lo sé, y sabes que yo también a ti. Pero por favor, no te olvides de mi, no podría soportarlo - dije entre sollozos.
- Escúchame - respondió mientras me levantaba la cabeza para que le mirase a los ojos - eso nunca. Te quiero a ti, y sólo a ti. Pronto estaremos otra vez comiendo en casa de tu abuela, ya lo verás. Te quiero, y en cada canción, en cada momento, estaré acordándome de todo lo que he vivido a tu lado.
- Yo también te quiero - y tras estas últimas palabras, se fueron.

(MINUTOS ANTES) (MARÍA)

- Llegó el momento. Me tengo que ir ya - dijo mientras me cogía las manos.
- Eso parece. ¿Sabes que te quiero verdad?
- Yo solo se, que eres la mujer de mi vida.
- Y tú el amor de la mía - contesto mientras le beso - ¡Ah se me olvidaba! Les he dicho a los chicos que te tengan vigilado, como siempre dices que eres el ligón del grupo. ¡Avisado quedas eh! - pero los dos sabemos que mis palabras son completamente de broma. Confiaba en él, nunca me haría daño.
- Me están esperando. Pronto nos volveremos a ver. - Y tras estas palabras, y el último abrazo, con beso incluido, se va corriendo para no perder el tren.

martes, 3 de septiembre de 2013

CAPÍTULO 26: I can't break up

(MARÍA)

Cuando llegué hasta él, y le abracé, supe que estábamos hechos el uno para el otro, a pesar de las dificultades que se nos habían presentado, nos queríamos. Ya no me importaba lo que la gente pensase, ahora lo tenía claro. Nos cogimos la mano, y sin mirar atrás, nos fuimos por el camino que nos había llevado hasta allí, me di cuenta de que ese era mi sitio ahora, junto a mis amigos, y sobre todo, junto a Dani. Jamás podría haber vuelto con Iker, y mucho menos después de las palabras de aquella persona que tenía a mi lado, puesto que me ayudaron a comprender, que aquel extraño sentimiento que tenía hacía él, era amor, pero el resentimiento y la desconfianza que habitaba en mi, por culpa de mi anterior pareja, hacían que no lo pudiese ver con claridad.

- Gracias.
- ¿Por qué? Yo lo único que quería era tenerte a mi lado - entonces comienzo a carcajear - ¿De qué te ríes?
- Me estoy acordando de todas las veces que Fany me hablaba de ti, y de los chicos. No callaba ni debajo del agua, Auryn para arriba, Auryn para abajo, y lo peor, era que yo siempre decía que eras el más feo de todos...
- ¡Que graciosa! - dice haciéndose el enfadado.
- Mucho - respondo con una sonrisa - ¿nos sentamos un rato aquí?
- ¿Lo habrías hecho? - pregunta mientras se acomoda en la hierba.
- ¿El qué?
- Irte con él. Si yo no hubiese aparecido...
- No lo sé. Le quiero, ha sido mucho tiempo necesitando de su compañía, pero creo que jamás podría perdonar una infidelidad, tuve mis dudas, pero cuando comenzaste a hablar, se disiparon por completo. Algo dentro de mi me decía que eras la persona que siempre había buscado. Apareciste en mi vida como un huracán, recuerdo el susto que nos pegaste la primera vez que te vi. En ese instante, te miré a los ojos, y vi algo sincero en ti, pero estaba cegada por lo que sentía por Iker, y pensé que sería la impresión de tener a uno de los ídolos de mi mejor amiga hablando con nosotras. Luego, poco a poco, y sin que me diese cuenta, fuiste abriéndote un hueco en mi corazón, ya se que suena cursi, pero es así - añado con una carcajada - y cuando apareciste allí, interrumpiendo nuestra conversación, me di cuenta de todo.
- Puede que no te pueda prometer estabilidad, por culpa de mi profesión, pero te quiero. Desde aquel momento, en casa de la abuela de Fany. Cuando nuestras miradas se cruzaron por primera vez, me dio un vuelco el corazón, y desde entonces, cada vez que estoy contigo, siento algo muy similar. Ahora más que nunca, está frase te pertenece. Siempre que la cante, estarás presente en mi. 'Entre tú y yo algo raro sucede, pude confiar en ti, nada más conocerte' - concluyó entonando aquellos versos tan emotivos.

Y tras unos segundos que probablemente nunca olvidaré, nos besamos, fue nuestro primer beso. Dulce y suave, pero con muchos sentimientos de por medio. Y es que, a pesar de que teníamos la certeza de que nuestra relación no iba a ser fácil, íbamos a luchar porque nuestra felicidad dependía de ello.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Y ENTONCES, OCURRIÓ...

Todo comienza días antes de Navidad, leyendo la agenda en la web de Auryn. Entre las fechas estaba Santander (28-12-12) Supuse que mis padres no me llevarían, además yo tampoco tenía demasiado interés en los chicos, pero aún así, les rogué que me dejasen ir, básicamente, por todo lo que se estaba hablando de ellos en las revistas de adolescentes. Aunque siempre que tocaba el tema, recibía una negativa, tanto de mi madre, como de mi padre. Lo dejé pasar, al fin y al cabo, ya tendría más oportunidades de verles, no me importaba mucho.

Pero todo cambió el día de Navidad. Abrimos los regalos de Papá Noel, como cada año, y escondida, debajo del árbol, había una pequeña caja roja. La abrí, y allí estaban, las entradas para el concierto. No era capaz de salir de mi asombro, puesto que tampoco lo había pedido mucho.

A medida que pasaban los días, cada vez estaba más nerviosa, me aprendí bien las canciones, y fui para aquel teatro, sin saber que allí ocurriría algo que me cambió la vida adolescente, para siempre.

Recuerdo que estaba con mi prima, mis padres y mi hermana, y fuimos a comer algo antes de entrar. No podía parar de mover las piernas, estaba mucho más nerviosa de lo que yo me esperaba, llevaba tiempo queriendo verles, aunque he de reconocer, que sin mucho interés por mi parte.
Mi madre y yo llegamos a los asientos, y un acomodador, nos indicó donde debíamos sentarnos. ¡Estábamos al lado del escenario! Tras esperar unos minutos, aparecieron los chicos. El concierto fue genial, uno de los mejores de toda mi vida, y el primero junto a ellos. Pero no fue hasta el momento de la canción 'He aprendido a vivir' donde me convertí en Auryner. Se sentaron al borde del escenario, y comenzaron a cantarla. Da la casualidad, que Blas (que siempre fue el que más me gustó, desde el principio) se sentó justo enfrente de mi. Mi madre y yo, no parábamos de hacerle gestos para que mirase a la cámara (sobre todo mi madre, porque yo estaba disfrutando del concierto) y entonces, en ese momento, miró y 'posó' (yo quiero interpretar que fue para que le pudiésemos sacar la foto) Entonces ocurrió, me di cuenta, de que eran sinceros en todo lo que hacían, que no eran los típicos cantantes arrogantes, sino que de verdad amaban la música, y todo lo que les estaba pasando.

Les esperamos a la salida, ya con mi prima y mi padre. Los guardias de seguridad decían que ellos no saldrían hasta que nos fuésemos, pero nos daba igual, quedamos unas cuantas allí, y formamos un 'pasillo' para que ellos saliesen. Como siempre, fueron muy cercanos, y pude darme dos besos con cada uno (recuerdo que el primer beso que le di, Dani tenía a otra chica besándolo en la otra mejilla jaja, esa fue una anécdota que recuerdo muy bien)

Y gracias a mis padres, a mi prima, a Santander en si, me convertí en Auryner, una decisión de la que jamás me arrepentiré, porque más que una decisión, es un sentimiento. Puede que dentro de unos años lea esto y piense que estoy loca, pero es la verdad. Los veo y pienso: estoy orgullosa de ellos, porque aunque no haya estado desde el principio, yo les veo como 'mis idiotas del cola cao' cosa que muchas otras 'auryners' no pueden decir.

AVANCE DE LOS ÚLTIMOS CAPÍTULOS: I can't break up

María estaba feliz con su decisión, aunque las dudas aún la maltrataban en su interior. Los dos eran buenas personas, y aunque Iker la había traicionado, le quería demasiado. ¿Con quién se quedará nuestra protagonista? ¿Con Dani, aquel chico que había entrado en su vida tan sólo dos meses antes, pero que le había demostrado que estaba enamorado de ella; o con Iker, aquella persona por la que tanto había luchado el curso anterior, y que había hecho un largo viaje, para pedirle perdón por el enorme error que había cometido días atrás?

LA RESPUESTA EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO, AHORA SÍ, I CAN'T BREAK UP, ESTÁ LLEGANDO A SU FIN.

CAPÍTULO 25: I can't break up

(MARÍA)

Comienzo a caminar en una dirección, pero me detengo en el medio de aquellas dos personas, y empiezo a desahogarme.

- Dejadme hablar, no me interrumpáis por favor - digo mientras mis lágrimas se derraman sin parar - desde siempre supe que podía confiar en ti, alguien que quería siempre cerca de mi, porque me daba paz y tranquilidad. Me apoyabas en todo, incluso cuando a ti te molestaba, ya que sabías que era importante para mi. Pero entonces todo cambió, conocí a cinco chicos maravillosos, que llenaban e incluso superaban el vacío que tú me dejabas con tu ausencia. Se preocuparon por mí en un momento en el que ni siquiera yo me importaba a mi misma. Te quiero, y tú me quieres, no me cabe la menor duda, incluso estoy, o al menos, estaba dispuesta a perdonar tu error - y tras estas palabras, continuo - Pero aquí, en este punto de la historia, es cuando Dani entra en escena. Al verte con aquella chica, pensé que nunca podría confiar en nadie, pero él estuvo ahí para recordarme que tenía otra vida, y motivos para continuar. Entonces, y a pesar de mi enfado inicial, me di cuenta de que sentía algo por él, aunque el recuerdo de mi anterior pareja, es decir, tú - digo mirando hacia Iker - aún estaba muy presente en mí. Luego, cuando volví con el grupo, todo volvía a ser como antes, o incluso podría decir que mejor, nadie no me guardaba ningún tipo de rencor por lo que había hecho, y cada vez fui sintiendo cosas más fuertes, aunque nunca llegó a ser amor. Siempre, y repito, siempre conseguía sacarme una sonrisa, le daba igual el motivo, lo único que el quería era que yo me riese.

- María, ¿qué quieres decir con eso? No nos estas aclarando nada - mi anterior pareja ya comenzaba a ponerse nervioso.
- Quiero decir, que aunque quizás me este arriesgando a que las cosas no salgan bien, he tomado una decisión, y es algo que aunque mi cabeza me dice que es una gran locura, mis sentimientos me obligan a hacer.

Y entonces comienzo a caminar, ahora sí, en una dirección, sin mirar atrás, a pesar de que notaba como la mirada de la otra persona se clavaba en mi espalda como puñales afilados, pero no me importaba, porque miraba a aquel hombre, y sabía que era la decisión correcta. Yo sonreía, él sonreía, aunque mi cabeza, seguía repitiendo sin descanso: ¿IKER O DANI? ¿IKER O DANI? ¿IKER O DANI?

domingo, 1 de septiembre de 2013

CAPÍTULO 24: I can't break up

(FANY)

*Hace unos minutos*

- ¡No aguanto más!
- ¿A dónde vas?
- No pienso dejar que se vaya, no quiero que le escuche. 
- Dani, se va a molestar, déjala que hable con él.
- Tú quédate si quieres, ella tiene que saber lo que yo siento - y mientras decía eso, mirándome directamente a los ojos, se fue siguiendo los pasos de mi mejor amiga.

*En la actualidad*

Mi preocupación aumentaba por segundos, no podía parar de pasear, ni siquiera las palabras tranquilizadoras de Álvaro conseguían que me calmase. Quizás me haya equivocado no acompañando a Dani, pero en ese momento estaba bloqueada. La decisión era de María, se que estaba empezando a sentir algo por él, pero no se con exactitud que era, quizás pudiese perdonar a Iker, y volver a la normalidad, o no, y tras la declaración de nuestro nuevo amigo, las cosas cambiarían, y ella se daría cuenta de lo que en realidad siente por él. 
Pero todo eran conjeturas, pensamientos sin fundamento alguno, tan solo impresiones, aunque mi cabeza solo me decía que la buscase, que escapásemos juntas de toda aquella locura, que volviésemos a ser las de siempre, pero ahora mismo, todo eso es imposible. Hay demasiados sentimientos de medio...

- No te preocupes, estoy seguro de que todo se va a solucionar, ella sabrá como hacerlo - me dijo Blas cuando me senté en una roca con las manos en la cara.
- Pero es que es culpa mía, si no la hubiese obligado a venir a este pueblo, nunca habría ocurrido esto.
- Y tampoco nos conoceríamos. ¿No te das cuenta? Todo pasa por algo - contestó Álvaro, sentándose a mi lado - tranquilízate, y no vuelvas a decir eso, por favor.
- En eso tienes razón, nunca nos habríamos conocido, pero ella estaría feliz.
- ¿Y quién te dice a ti que aunque no hubiese venido contigo, él no la habría engañado? Probablemente esto haya empezado mucho antes, por eso estaba de acuerdo en su marcha.
- También yo pienso eso, solo espero que sepa...

De pronto, todos nos quedamos paralizados, prácticamente sin respiración. Mi mejor amiga estaba allí, frente a nosotros, caminando lentamente de la mano de uno de los chicos. Tras unos segundos, me pongo a llorar...

sábado, 31 de agosto de 2013

CAPÍTULO 23: I can't break up

(MARÍA)

- María de verdad, lo siento muchísimo. Estos días han sido horribles pensando en lo mal que lo debería estar pasando por mi culpa...
- No te lo puedes ni imaginar, me has hecho mucho daño Iker, tanto que no se si te podré perdonar algún día.
- Ha sido un momento de debilidad, estabas tan lejos, y ella tan cerca...
- ¡Pero yo te pregunté antes de irme! - dije con lágrimas en los ojos.
- Es cierto, pero no pensaba que las cosas iban a ser así, además tu has estado en compañía de cinco chicos, y me puse celoso...
- No tienes escusa, y lo sabes.
- Escúchame - mientras pronunciaba estas palabras, me tocaba el pelo - me he dado cuenta de mi error, y también se que no puedo vivir sin ti. Sabes lo mucho que te quiero, te lo he demostrado en varias ocasiones. Déjalo todo, y vuelve conmigo a tu ciudad, con tus padres, con tus amigos...

Quizás tuviese razón y lo mejor fuese volver. Mis padres me arroparían, y todo volvería a la normalidad. Esta aventura que estábamos viviendo, siempre me pareció un disparate. En principio, solo íbamos a estar en un pueblo lleno de viejos envidiosos, y sin embargo, ahora, vivíamos los conciertos de 'Auryn' en primera fila, y los chicos estaban cada hora con nosotras. Quiero que todo vuelva a ser como antes, aunque eso signifique renunciar a la vida que estaba llevando este verano.

- ¡No se va a ir a ningún lado! 
- ¿Qué haces aquí? - mi cara de asombro lo decía todo.
- Impedir que le hagas caso y te vayas con él.
- Pero... ¿qué dices?
- ¡Estas cometiendo una locura! ¿De verdad vas a dejar todo lo que estamos viviendo por un chico que te ha engañado de la manera más rastrera posible? 
- ¡No te metas! - respondió Iker.
- María, ven - prosigue Dani omitiendo así el comentario - no le hagas caso, vamos con el resto a divertirnos.
- ¿Quién te crees que eres? Me conoces desde hace dos meses, ¿y ya piensas que puedes opinar por mi? ¡No entiendes nada! - estaba tan presionada, que era lo único que se me ocurrió decir en aquel instante, aunque sabía que no se lo merecía.
- Eres tú la que no entiendes nada... ¿Aún no te has dado cuenta de todo lo que me importas? Cuando te fuiste, no pude dormir, y lo único que quería era abrazarte, y decirte que no te preocupases, porque estaba ahí contigo. Luego volviste, y las cosas cambiaron para bien, incluso estábamos mejor que al principio... Te quiero María, no te quiero obligar a nada, si de verdad le quieres a él, vete, prometo no volver a molestarte, ni a verte si tú no me lo pides, pero si sientes lo mismo que yo, coge mi mano, y volvamos juntos con nuestros verdaderos amigos - terminó mientras alargaba el brazo hacia mi.

Ahora, me encontraba entre dos mares. La persona que para mí hasta hace poco era mi otra mitad, me estaba pidiendo otra oportunidad, y asumiendo su error. Me prometía todo lo que tenía antes, la felicidad y tranquilidad de aquellos seis maravillosos meses que había pasado junto a él. Y luego estaba Dani, alguien que no me aseguraba nada, solo que me quería, y que me protegería siempre. Ahí estaban los dos, solo a unos pasos, pero que para mí eran kilómetros. Me encontraba sola entre mis recuerdos. Y sólo me hacía una pregunta, ¿sería capaz de volver a confiar en Iker algún día?

Entonces, sin saber muy bien como, comienzo a caminar en una dirección.

jueves, 29 de agosto de 2013

CAPÍTULO 22: I can't break up

(FANY)

Las cosas habían cambiado, pero en este caso para bien. Desde aquel día en el pueblo de mi abuela, María se levanta de mejor humor todas las mañanas, y consigue transmitirnos su positividad a todos, incluso me despierta con 'Route 66' a las ocho de la mañana, porque 'tenemos que disfrutar al máximo de lo que queda de verano'. Además, y como yo me imaginaba, algo en el interior de mi mejor amiga era distinto. Ya no era una persona fría con Dani, todo lo contrario, desde ese momento, se hacen bromas sin parar.

- Vaya manera de coger el micro...
- ¿Perdona? Sabes que te encanta - dice haciéndose el interesante.
- Para nada...
- Tus carcajadas te delatan.
- Claro, es que me hace mucha gracia - contesta ella mientras le alborota el pelo.
- ¡No toques! ¿Por qué tocas? Ahora ya estoy despeinado... ¿¡¿A que no te gusta eh?!? - contraataca revolviendo todo el cabello de mi amiga.
- ¡Para! - mientras decía eso le daba patadas al aire - ¡No, cosquillas no, odio las cosquillas!
- No le hagas caso Dani, las adora - digo animando aún más la situación.

Esta situación se repetía en diferentes contextos, a todas horas. Nuestra risa era continua, llegábamos a cualquier lugar, y todo el mundo nos miraba por lo felices que nos veían, cosa que por otro lado, nos alegraba, porque eso significaba, que las cosas volvían a ser lo mismo. Todo era perfecto, y lo mejor, era que ya no estaba con 'mis ídolos', ahora estaba con mis mejores amigos.

De nuevo, los chicos tenían dos días de vacaciones, así que pensamos que lo mejor sería volver a pasarlas en el pueblo donde nos habíamos conocido, puesto que no nos podíamos ir muy lejos de Madrid. Cogimos unos sacos de dormir, y nos quedamos en el río, ya que era un lugar donde podías perderte en aquella naturaleza tan maravillosa. Una vez llegamos, decidimos bañarnos, ya que el calor, era aún más insoportable que la primera vez que habíamos acampado allí. Una vez dentro del agua, comenzamos a hacernos 'ahogadillas' los unos a los otros, y a subirnos a los hombros de los chicos sin parar. En un momento determinado, Dani cogió por el pie a mi amiga, jugando, y ella le seguía la broma, dando patadas al río para que el agua le entrase en los ojos. Todos nos reíamos al ver la escena, e incluso nos emocionamos al ver como poco a poco, su acercamiento era más real, ya que cada día que pasaba, estaban más unidos. Pero de pronto, oímos una voz que viene de fuera.

- ¡María! Ven un momento por favor.
- Pero... ¿qué haces aquí?
- Tengo que hablar contigo.
- ¡No va a ir a ningún lado! ¿Con qué derecho apareces ahora? ¡Lárgate!
- Exactamente, Iker ahora ya no eres bienvenido aquí, ¡perdiste tu oportunidad! - digo, apoyando las palabras de Dani.
- Necesito pedirle perdón, se que me he equivocado - continúa él.
- No tienes vergüenza - contesto al instante - sustituiste a la mejor persona que he conocido en mi vida, por alguien que no le llega ni a la suela del zapato, ¿y ahora quieres que te perdone?
- ¡Callaros todos! Quiero hablar con él, es mi decisión.

A pesar de todos nuestros intentos, salió del agua ante la atenta mirada de los que estábamos allí presentes, y es que de nuevo, estábamos en la situación inicial, en un punto en el que no ves la salida, y solo piensas que esta horrible pesadilla acabe para siempre, aunque con la esperanza de que sus sentimientos hayan cambiado, y se de cuenta, de que Dani es el hombre que ella necesita en su vida.

miércoles, 28 de agosto de 2013

CAPÍTULO 21: I can't break up

(FANY)

Pasear con él era una de las mejores sensaciones que podía experimentar. Siempre me trataba con tanto cariño, y cuidado que se me hacía difícil imaginar un solo segundo sin él a mi lado. Mientras íbamos caminando hacia casa de mi abuela, apareció uno de los vecinos que siempre murmuraba a mi paso.

- Esta juventud de hoy en día... ¡Que vergüenza! No respetan nada, solo saben reírse escandalosamente, y comer basura, que pena...

Iba a contestar a aquel hombre, hoy me sentía con la fuerza suficiente para hacerlo, ya estaba cansada de que me estuviese mirando con cara de asco todo el tiempo. Estaba feliz, y no quería que un anciano envidioso, me quitase la sonrisa de la cara, esta vez no, ahora me tocaba a mi protestar por todo lo que me había hecho durante toda mi vida, pero en el último momento, Álvaro me cogió la mano y me susurró:

- No escuches, los raros son ellos - dice mientras me guiña el ojo.

Le miro y asiento con una gran sonrisa en la cara. Tiene razón, ese hombre solo quería que le gritase, para poder contárselo a mi abuela, y así hacerme daño. Nunca he entendido el motivo, pero era así. Además, no tenía derecho a hacerme sentir mal, no había hecho nada, y así seguiría siendo.

- Abuela, hemos venido a por algo de comer, no volveremos hasta la noche.
- Está bien hija. ¿Os preparo unos bocadillos?
- Sí, pero nosotros te ayudamos - digo dándole un pequeño codazo a mi novio.
Cogemos las cosas y nos vamos. Durante el camino de vuelta, hablamos sobre todo lo que le había pasado a María, y de lo que le ocurría a Dani. Pero no llegamos a ninguna conclusión, simplemente pensamos que lo que tenía que pasar, pasaría sin más. Pero cuando nos acercamos al lugar donde habíamos dejado a nuestros amigos, no llevamos una gran sorpresa: las personas de las que habíamos conversado en nuestro paseo, estaban hablando de una manera muy divertida, tanto era así, que las carcajadas podían oírse a metros de distancia.
- ¡No te lo voy a dar Carlos! - grita María riéndose sin parar de reir.

- ¡Dámelo o toda mi furia caerá sobre ti! - dice mientras corre detrás de ella.

- ¡Dani cógelo!
- Danielo, trae eso para acá ahora mismo.
- ¡No! Es por tu bien, tanto chocolate no es sano. ¡Ahí te va la tableta María!
- Muy mal señoritos, con la comida no se juega - comenta Carlos, imitando la voz de una madre.

- Tienes razón... ¡Todos a por ella! - le responde Dani, señalando a mi mejor amiga.

- ¡Oye que tú estabas en mi equipo!

- Ahora ya no... ¡Sabes que no podrás escapar!

- Eso es lo que tú te piensas... - y tras decir esto, se pone a correr en la dirección opuesta.

- ¡Te cogí! - dice - ahora el chocolate es nuestro.

- No podrás conmigo - mientras pronuncia estas palabras, intenta escabullirse de los brazos de su amigo, pero no lo consigue, y los dos caen al suelo juntos, aunque sin hacerse daño.


Entonces sólo se oye como pían los pájaros, aunque creo que para ellos dos, no había ningún ruido, solo existían sus miradas, y aquel paraíso natural que les rodeaba. Se quedaron así durante unos segundos, mi- Sí, no te preocupes. No me has quitado el chocolate, así que gano yo - dice ella acompañándolo de una carcajada.

Pero probablemente tras esa caída, nada volvería a ser lo mismo, algo había cambiado en mi amiga, aunque sólo yo lo sabía.

martes, 27 de agosto de 2013

CAPÍTULO 20: I can't break up

(FANY)

Dani ya no aguanta más, se siente demasiado culpable, y lo peor es que yo estoy igual. Probablemente si no le hubiésemos dicho eso, jamás se habría marchado, pero ahora ya está hecho, no hay vuelta atrás, o al menos eso le digo a él, para que se tranquilice. Cada día voy dándome cuenta de que Álvaro tenía razón, y estaba sintiendo cosas por ella, sino sus reacciones no son normales. 
Tras más de 7 horas de espera, en las que no hemos podido conciliar el sueño ni cinco minutos, oímos unos golpes en la puerta.


- Voy yo, no te preocupes - digo mientras me levanto en dirección a la entrada de la habitación.

- ¡Ya estamos aquí! - grita David mientras comienzan a pasar todos al interior.

- ¡María! ¡Por fin! No vuelvas a hacerme esto, ¿lo has entendido? Nunca - comienzo a decir mientras la abrazo.

- Lo siento de verdad. Fue una chiquillada, me enfadé por todo lo que me habíais dicho. Perdóname.



- No pasa nada, tranquilízate. Vete a ver a Dani, estaba tan preocupado como yo - estas últimas palabras las pronuncié en un susurro, de tal manera que solo las escuchase ella.

- Hola Dani - dijo desde la distancia.

- Hola - noto la frustración que sentía en sus palabras.


Álvaro y yo nos miramos, pero sabemos que lo mejor es dejarlo pasar, probablemente ella aún no sabrá como reaccionar, y con el paso del tiempo, se dará cuenta de lo que significa para él, o al menos, eso es lo que todos en aquella habitación deseábamos. Yo había vivido en primera persona todo el sufrimiento que sentía por pensar que era el culpable de su huida, y ella le respondía con un simple 'hola Dani'. Pero era mejor que las cosas se queden como están, no podíamos influir en sus decisiones, y mucho menos, en sus sentimientos.



(TRES DÍAS MÁS TARDE)

¡Por fin llegaban las deseadas vacaciones! Volveríamos al pueblo de mi abuela, algo que no me apetece en exceso por la presencia de ciertos ancianos, pero tenía la compañía de las mejores personas que conozco. Mi mejor amiga, mi novio, y mis cuatro amigos, que habían pasado de ser mis ídolos, a ser un pilar muy importante en mi vida. María estaba mejor, aunque aún seguía algo descolocada, y aunque no lo aceptase, echaba mucho de menos a Iker. A pesar de todo lo que le había hecho, ella aún le necesitaba. No era justo, porque él no se lo merece, pero así lo sentía, y bastante esfuerzo estaba haciendo ya, para que los demás no nos enterásemos, así que decidí no decir nada, tarde o temprano se le pasaría.

- ¡Abuela, ya estamos aquí!



- ¡Hola hija! Por fin estáis aquí, no sabes todo lo que he deseado que llegase este día.



- Y yo también, tenía muchas ganas de poder descansar un poco aquí, contigo.

- Buenas tardes señora - saludó Álvaro de una manera muy educada.

- ¿Por qué todos tenéis que tratarme de usted? - dijo mi abuela dándole dos besos.

- Creo que a partir de hoy, trataré de 'tú' a todas las personas de tu familia Fany - tras estas palabras, todos nos echamos a reir.


Dejamos las cosas en las habitaciones que nos correspondían y fuimos a dar una vuelta por el pueblo. Mi pareja me cogió la mano, y comenzamos a pasear todos juntos, entre carcajadas y bromas, y sin saber muy bien como, aparecimos de nuevo en el lugar donde empezó todo, y los recuerdos invadieron mi mente. Allí fue donde me hice el esguince en el tobillo, cuando Álvaro me llevó en brazos hasta la casa de mi abuela, cuando apareció Dani...





- ¿Pasamos aquí la tarde? - digo casi sin pensar.

- A mi me parece bien. Creo que este lugar nos trae buenos recuerdos - comenta Álvaro mirando hacia María y hacia mi.

- Sí, pero no tenemos nada para comer.



- Podemos ir nosotros dos. Vosotros quedaros aquí, en una hora volveremos.


lunes, 26 de agosto de 2013

CAPÍTULO 19: I can't break up

(MARÍA)

Ninguno de los seis se merecía que yo estuviese amargada. Dani tenía razón, no era justo que les estuviese estropeando los últimos días de verano, y menos por culpa de aquel canalla, que a la mínima, me había sustituido por aquella falsa, que 'te quería mucho' y era tu amiga, pero por detrás te criticaba, y te hacía quedar como el 'hazme reír' de todo el instituto. Por todas esas cosas, decidí irme, abandonar la aventura que estábamos viviendo, y venirme aquí, donde empezó todo. Este sitio me trae tantos recuerdos divertidos del inicio de esta locura. Dos días completamente perdidos en un paraíso natural como este, y con personas tan maravillosas como las que habíamos conocido. Pero todo eso se esfumó, me lo arrebató aquel chico que decía ser mi otra mitad.
Hoy estoy algo más tranquila, ya me estoy serenando un poco, aunque no estoy preparada para irme de nuevo con mis padres, tengo mucho miedo de volver a encontrarme con Iker, y lo peor, volver a verle con aquella chica, eso sería demoledor para mi.
De repente oigo unos pasos, nunca había escuchado nada que no fuesen pájaros o los típicos ruidos que hacen los insectos. No tengo muy claro por qué, pero cojo una piedra y me escondo tras un arbusto que hay justo detrás de mi. Entonces aparece, no hay peligro, pero aún así, me niego a salir de mi 'refugio'. No quiero hablar con nadie, lo único que deseo es un poco de libertad, ¿por qué no lo entienden?



– María sal por favor, se que estás aquí – tras unos segundos de silencio, continúa – Fany está muy triste, estoy seguro de que tú no la quieres ver así. Hablemos.

– Es lo mejor, no quiero estar con nadie, estoy amargada, ¿no escuchaste lo que dijo Dani? Tenía toda la razón, no es justo lo que estaba haciendo – digo sin salir de mi escondite.

– Voy a sentarme en estas rocas, aquí la vista es preciosa, si quieres venir, vienes y te explico como están las cosas. Te estás equivocando, no puedes pensar que estabas estorbando.

– Está bien, voy ahora, pero por favor, no les digas que estoy aquí – mientras pronuncio estas palabras, empiezo a caminar hacia donde estaba David.

– Escúchame atentamente – comenzó a decir cuando me senté junto a él – eres la protagonista de esta historia, ¿no te das cuenta? Sin ti, nada hubiese ocurrido, ¿o crees que Fany está feliz porque ya no estés?

– Ya pero os estaba estropeando la aventura, y no tengo derecho a hacer eso.

– No, eso no es así. Somos tus amigos, y por eso, tenemos que estar ahí en lo bueno y el lo malo. Además, Dani está muy arrepentido por lo que te ha dicho. Se pasa el día cabizbajo, sin ganas de nada, dice que no te ha sabido dar cariño cuando más lo necesitabas, ¿crees que se lo merece?

– Claro que no, pero...

– Aquí no hay 'peros' que valgan María. Coge tus cosas, y ven conmigo, no puedes pensar que no te queremos, porque no es así. Vamos – dijo extendiendo la mano.


Tiene razón, lo mejor es volver, es cierto que yo también hubiese hecho lo mismo por un amigo, le hubiese buscado hasta en el fin del mundo, para que se sintiese bien, y ellos me han demostrado que les importo y que me quieren tanto en los momentos buenos, como en los malos.

jueves, 22 de agosto de 2013

CAPÍTULO 18: I can't break up

(FANY)

'No tengo fuerzas para volver a mi casa, pero tampoco para seguir estando con vosotros. Disfruta del verano de tu vida, que te lo mereces, olvídate de mi, y se feliz junto a Álvaro y los chicos. No te puedo decir a donde voy, porque probablemente ni yo lo se en este momento. Un beso Fani, te quiero, no lo olvides'

Sabía que con nuestras palabras la íbamos a hacer reaccionar, pero no de esta manera. No era justo lo que estaba haciendo, no me podía olvidar de ella, es parte de esta historia, es una de las protagonistas principales, por todo ello, tenía que estar presente en cada aventura veraniega. Pero en aquel momento no era capaz de reaccionar, solo pensaba en los lugares en los que podía haber acudido, aunque sin éxito alguno. Dada esta situación, decidí que lo mejor era llamar a los chicos, quizás ellos me pudiesen ayudar, y ver con más claridad algo que para mí solo era humo y niebla que me impedía ver cualquier tipo de solución.

- Álvaro, ¿podéis venir por favor? Ha ocurrido algo bastante grave.
- Pero, ¿tú estás bien?
- Sí, no te preocupes, pero venid ya por favor.
- En dos minutos estamos allí.

Colgué el teléfono con la esperanza de que estuviese en lo cierto, y no tardasen demasiado tiempo. Necesitaba un abrazo, sentirme comprendida y arropada por mis amigos. Mientras me ahogaba en mis pensamientos, oí unos golpes en la puerta.

- ¿Que ha pasado? - me pregunta mi pareja mientras me abraza.
- ¿Dónde está María? - dice Dani nada más entrar por la puerta y comprobar que su cama no está desecha.
- Ese es el problema. Se ha ido, solo me ha dejado esta carta - respondo entregándoles la nota que mi mejor amiga me había dejado en la mesa - os he llamado, porque no se me ocurría nada, y pensé que vosotros me ayudaríais.
- ¡Te lo dije! Sabía que había sido demasiado duro... Necesitaba apoyo y no se lo di...
- Entonces yo también tengo que sentirme culpable.
- Aquí nadie tiene la culpa de esto. Tres días después de lo que ocurrió con Iker, hablé con ella - comienza a decir David - y parecía muy cansada de todo. Me dio a entender que no tenía ganas de seguir con esta aventura, porque tenía miedo de que la volviesen a engañar. No he dicho nada hasta ahora, porque ella me lo había pedido, y le di mi palabra de que esa conversación quedaría entre ella y yo, pero creo que tenéis derecho a saberlo.
- Tranquilo, no pasa nada - comienzo a decir yo, un poco más tranquila - le habías dado tu palabra, y no podías traicionarla. ¿No te dijo a donde se quería ir?
- No, pero si que me estuvo hablando de un lugar cerca del pueblo, donde vosotros estuvisteis, había un río.
- ¡Claro! Donde acampamos el último fin de semana de las vacaciones ¿recordáis? - dijo Dani tras unos segundos de reflexión - tenemos que ir para allá, y hacerla entrar en razón. Todos al 'Auryn Car' conduzco yo.
- Un momento... Es mejor que ni tú ni Fany vayáis. Iré yo, y hablaré con ella. Si la encontráis allí, va a saber que fui yo el que os lo dije, y se va a enfadar. En cambio, si la encuentro yo, pensará que lo he adivinado por la conversación que hemos tenido.
- Tiene razón - digo mirando a Dani - no te preocupes, seguro que él la convence para que vuelva.

Se fueron los cuatro en el coche, y allí nos quedamos nosotros dos, en la habitación del hotel, con las esperanzas puestas en que fuesen capaces a traerla de vuelta. Serán horas muy duras para nosotros, probablemente no seamos capaces a pegar el ojo en toda la noche.

CAPÍTULO 17: I can't break up.

(FANY)

El concierto, como de costumbre fue genial, aunque Dani estaba menos activo de lo normal, cantaba y bailaba como siempre, pero cabizbajo, parecía que no disfrutaba de lo que hacía, así que, cuando fueron a hacerse el cambio de ropa, decidí esperarle para decirle que quitase esa cara, y disfrutase. Pero en el último momento, me arrepentí, supuse que si entraba en el vestuario, estaría invadiendo su intimidad, así que pensé que lo mejor sería dejarle una nota, que decía lo siguiente: 'No estés triste Danielo, has hecho lo correcto. Disfruta del concierto, las auryners, te necesitan'. Sí, así seguro que reaccionaría. No era justo que, después de largas horas de espera, estuviese alicaído, por todas esas personas, y por su ilusión, debía dar lo mejor de si mismo, era lo que siempre había soñado, y tenía que aprovechar cada segundo, encima del escenario.
Tras cambiarse, miró hacia la zona donde yo estaba, me miró, y asintió con la cabeza. A partir de ese momento, estuvo al cien por cien, o al menos, eso parecía, que era lo importante. Estoy segura de que la gente disfrutó, y no se percató de nada de lo que estaba ocurriendo en el interior del más joven del grupo.

- Gracias. Toda esa gente no se merecía que estuviese así.
- Claro que no, pero no te preocupes, no me ha costado nada - digo, hemos empezado a caminar rápido, para ir un poco por delante de los demás.
- Pero aún así, no estoy contento con lo que le dije a María...
- Le has dicho lo que sentías, no te preocupes, se le pasará, es normal que este así.
- Puede, aunque quizás tendría que haber tenido más paciencia, necesitaba apoyo, y yo le grité... Eso no es de buenos amigos...
- Dani, yo también le he dicho que ya basta. No es justo lo que está haciendo, por llorar a una persona que no la ha respetado está perdido oportunidades. ¡Tiene que reaccionar!
- ¡Es que me harté de verla siempre deprimida por ese tío!
- Escúchame - le contesto mientras hago que me mire a los ojos - has hecho lo correcto, no lo pienses más, ella ahora no lo ve así, pero porque está muy cansada y enfadada con todo el mundo. Ven, dame un abrazo, anda.
Se que necesitaba ese abrazo, para que supiese que estaba de su lado, que le apoyaba, que le comprendía. Entonces, oímos unas voces pocos metros más atrás:
- ¡Eh tú! Deja a mi novia a ver si te voy a tener que pegar eh Danielo - dijo Álvaro mientras que todos nos reíamos.
- ¡Celoso! - le digo mientras le doy un suave beso en la mejilla acompañado de una sonrisa.

Llegamos al hotel unos minutos más tarde de esta conversación, mientras nos reíamos a gritos. Eran las dos de la mañana, pero no nos importaba, estábamos pasándonoslo bien, y no había prisa para llegar. 
Entro en la habitación del hotel, una vez que me despido de los chicos, muy despacio, por si María ya estaba dormida. Me acuesto, y veo que hay una nota encima de la mesa que separa nuestras camas. Mientras la leo, las lágrimas recorren mis mejillas...

martes, 20 de agosto de 2013

CAPÍTULO 16: I can't break up

(FANY)

María no estaba bien, el incidente con Iker le había comido la energía,  ya no era la misma de siempre, aquella persona que solo con mirarla ya sonreías. Prácticamente no hablaba con nadie, y lo poco que lo hacía, era con amargura, y con un tono de voz despectivo.
Cada día, me levantaba con la esperanza de que ya estuviese bien, que volviese a ser mi niña, la persona que conocía desde pequeña, pero fueron diez esperanzas que se esfumaron tras el 'buenos días' de la mañana. Maldecía a aquel chico por hacerle daño, no era justo, ella le quería tanto, que estoy segura de que si el se lo pedía, lo dejaría todo y se iría con él a cualquier lugar del mundo, pero no la respetó, olvidó aquellos seis meses que habían estado juntos, los había tirado a la basura, por ir con aquella chica, aquella persona que siempre se había creído superior a todo el mundo, alguien que te miraba por encima del hombro, y que cada vez que te veía, te ponía una sonrisa falsa, sabiendo que eras consciente de que te criticaría en el momento en el que no estuvieses presente. Pero así era la vida, María tuvo que aprender demasiado rápido lo que era el desamor, que te hiciesen daño, que te golpeasen por la espalda, y en parte, me sentía culpable. Yo lo veía venir desde hacía mucho tiempo, pero era tan dulce con ella, que nunca me atreví a revelar mis sospechas.

Dani no parecía llevar demasiado bien toda esta situación, y aunque intentaba ocultarlo, Álvaro ya me había dicho en un par de ocasiones que le parecía que estaba comenzando a sentir algo por ella. De todas maneras, decidimos que lo mejor, sería ocultar nuestras sospechas a ambos. Probablemente, si él supiese que nosotros pensábamos eso, se pondría a la defensiva, y sería mucho peor, y si ella se enterase, ya no podría estar tranquila cuando Dani estuviese presente. Por ello decidimos callar, al menos, hasta que todo se calmase un poco. 



– Nosotros nos vamos ya para el concierto, ¿vendréis? – preguntó David.

– Yo por mi, iba ahora mismo, ¿a ti te apetece? – digo mirando a María.

– Si quieres, vete tú sola, yo no tengo ganas de salir hoy.

– ¡Tú no tienes ganas de salir nunca últimamente, ya estoy harto! ¡Cuándo te de la gana de volver a ser la misma de siempre, me hablas, hasta entonces, no quiero saber nada más de ti! – contestó Dani rápidamente al comentario que había hecho mi amiga. Acto seguido, se fue dando un fuerte portazo.

– ¿Y a este que le pasa ahora? ¡Aquí parece que no se puede hablar!

– Iros – mi voz es baja – miles de personas ahí fuera os esperan – termino mientras le aprieto la mano.

Se limita a asentir con la cabeza, sabe que en estos momentos, es mejor que nos dejen solas.


– Cariño, claro que puedes hablar – empiezo a decir cuando se fueron – pero debes reconocer, que tú no te estas portando bien. Es lógico que estés muy decepcionada, y triste por lo que te ha ocurrido, pero yo creo que ya está bien de sufrir. Deberías coger esa puerta, y acompañarme a ese concierto, o ¿piensas que Iker se merece tus lágrimas?

– ¿Tú también? – me contesta tras un incómodo silencio – es increíble que tú estés de su lado. Lárgate, vete al maldito concierto, y déjame en paz de una vez.

– María, sabes que no quiero molestarte, solo te digo lo que creo que es mejor para ti – mientras pronuncio estas palabras le toco el pelo, pero parece que no quiere hacerme caso.

– ¡Que me olvides! ¡Lárgate! – dice mientras me empuja contra la puerta.

– ¿Sabes una cosa? – añado yo con voz tranquila – dentro de poco, te vas a dar cuenta de que esto es una rabieta de niña pequeña. El problema, es que quizás estés perdiendo a personas que de verdad merecen la pena, por alguien que no te merece – tras decirle esto, cierro la puerta, con una única esperanza: que con mis palabras, y las de Dani, reaccione, y abandone de una vez por todas esa cárcel en la que residía.

lunes, 19 de agosto de 2013

CAPÍTULO 15: I can't break up

(FANY)- ¿Ese no es... Iker? - comento con la voz entrecortada.

- No puede ser... - las lágrimas caían por las mejillas de María - no es él, no es posible.

- ¿Te refieres a su novio? - pregunta Álvaro en voz baja para que María no le escuche.

No contesto, me limito a asentir con la cabeza. Todos nos quedamos petrificados ante lo que estábamos viendo. Dani quiso acercarse para ver si estaba bien, pero le detuvimos. Ella ahora necesitaba tomarse las cosas con calma, y es que nunca es plato de buen gusto, ver a tu novio tal y como ella le estaba viendo ahora mismo.


(MARÍA)

Mis ojos me estaban engañando. Seguramente, estoy soñando, y cuando me despierte estaré en la habitación del hotel, a punto de coger el coche para irnos a casa de los padres de Fany. Pero no era cierto, esto era la vida real. Miro a mi amiga, está blanca como la leche, mientras que las lágrimas seguían brotando hasta que casi no me dejan ver lo que hay a mi alrededor. Lo mejor será ir allí y que me lo explique. 

Comienzo a caminar, pero cuanto más me acercaba, el miedo aumentaba. No me tenía que dar ninguna explicación, todos estábamos viendo lo que estaba ocurriendo, pero de todas maneras, quería oírlo de sus labios. Llego, y le toco por la espalda, es lo único que se me ocurrió hacer. Cuando se da la vuelta y me ve, casi pierde el equilibrio.



- ¡Explícamelo! - exijo sin darle ninguna opción.

- María, pero... ¿no estabas en Madrid?

- ¿Todavía tienes la cara de preguntármelo?

- Yo... - pero no le dejo acabar, le suelto una bofetada, y me voy.



Siento su mirada en mi espalda, pero no me vuelvo. No quiero saber nada más, allí frente a mi, apenas a unos cuarenta metros, estaban mis amigos, y también estaba una de las personas a las que más quiero en el mundo, mi mejor apoyo, aquella persona que, probablemente este sufriendo en este momento más que yo. No es capaz de articular palabra cuando llego a su encuentro, lo único que hace es abrazarme, y noto como sus lágrimas van mojando poco a poco mis hombros.
- No te preocupes, no merece la pena. A partir de este momento, no quiero volver a saber nada más de él - digo con mucha serenidad, aunque las dos sabemos que no es nada fácil, que lo que he visto, ha sido una puñalada trapera, una herida que tardará mucho, mucho tiempo en curarse. Verle besándose con esta chica, con la guapa, con la perfecta, es algo que no podré olvidar, y es que esa persona, mi otra mitad, el hombre con el que quería compartir mis mejores y peores momentos, resultó ser la mayor decepción de mi vida. No me quería, y aunque me dolía casi tanto que no me dejaba respirar, tenía que mirar hacia adelante. Nunca me volverán a hacer daño, a partir de hoy, seré yo quien tome las riendas de todo.

domingo, 18 de agosto de 2013

CAPÍTULO 14: I can't break up

(FANY)

Por fin estaba llegando a mi casa, mis padres me estaban esperando, aunque no se imaginan que se van a a encontrar a su hija con novio, y lo peor de todo, es que es Álvaro Gango, aquel chico que junto a sus otros cinco compañeros llenaba la habitación de su hija, con imágenes suyas en cada rincón. No tenía miedo a la reacción, se que ellos confían en mí, aunque él si estaba bastante nervioso, se lo notaba en la cara, aunque intentase ocultarlo. 



- No te preocupes, todo va a estar bien, ya lo verás - le digo mientras le cojo la mano.

- ¿Y si no les caigo bien?

- Tendrán que aceptarlo.

- Ningún padre quiere para su hija un novio que está viajando tanto.

- Quizás tengas razón, pero estoy segura de que lo que si quiere es ver a su hija feliz, y cuando entremos por aquella puerta se dará cuenta. Tranquilo - termino mientras me acurruco en su hombro.


María también estaba especialmente contenta, normal por otra parte, ya que después de un mes, vería a Iker, al cual echaba mucho de menos. No creo que haya sido un error querer traerla conmigo al pueblo, al fin y al cabo, si se quieren se esperarán, y estaba claro que estaban locos el uno por el otro.


- ¿Has llamado a Iker? - le pregunto después de descansar un rato.

- No, prefiero que sea una sorpresa. Seguro que así le hará más ilusión verme.

- Tienes razón.


Apenas quedaban 15 kilómetros para llegar, y aunque intentaba tranquilizarme era bastante difícil. Les había contado a mis padres algo de Álvaro, pero no me había atrevido a confesar que estábamos saliendo, además él me había dicho que quería decírselo directamente a la cara, así que decidimos esperar a hoy.


- Chicos, ¿damos un paseo por la playa antes de ir a comer? - preguntó María, bastante animada.

- Sí, ¿por qué no? - respondió Blas.

- Claro, el paseo está muy bonito, ¿luego vendréis a mi casa no?

- Por supuesto, si estamos invitados claramente - contesta Dani mientras me miraba por el espejo retrovisor.


Asiento con una gran sonrisa. Ya estábamos aparcando cerca de la playa, y nos fuimos a caminar, como habíamos acordado apenas veinte minutos antes. Como siempre nos lo pasábamos muy bien, con la única diferencia de que la gente nos paraba para que los chicos se hiciesen fotos. A María y a mi no nos importaba, a fin de cuentas, si nosotras nos los hubiésemos encontrado por la calle, haríamos exactamente lo mismo. Tampoco quise que Álvaro me cogiese la mano, estaba segura de que el día de concierto, la gente estaría más alerta a ver si les veían, y no quería que empezasen a hablar y a rumorear.

Llegamos a mi casa, donde ya sí, nos cogimos la mano. Piqué a la puerta, y allí estaban mis padres, les abracé lo más fuerte que pude, nunca pensé que les llegaría a echar tanto de menos. Entonces, fue cuando se percataron de la presencia de los chicos.


- ¿Estos son los chicos de Auryn? - pregunta mi padre extrañado.

- Sí... Bueno creo que no hacen falta las presentaciones ¿verdad? - comentó yo riéndome.

- Buenas tardes, yo soy Álvaro - comienza a decir - encantado de conocerles.

- Igualmente - responde mi madre, dándole dos besos - bueno chicos, no os quedéis en la puerta, pasad, pasad.

- Iremos a dejar las cosas a mi habitación.

- ¡¡Madre mía!! ¡Aquí hay más fotos mías que en mi propia casa! - dice Dani muy sorprendido al entrar en mi cuarto.

- Probablemente sí, esto es la habitación de cualquier auryner - contesto seriamente, aunque al final no puedo evitar reírme - venga, ya se que estáis muy impresionados y esas cosas, pero vamos a comer que me muero de hambre - termino empujándoles hacia el comedor.


Mis padres estaban reaccionando a la sorpresa mejor de lo que yo me esperaba. Se estaba acercando el momento de la verdad, así que decidí que lo mejor era que empezase yo la conversación que queríamos, además parecía que Álvaro estaba cogiendo mucha confianza, lo que me resultaba muy agradable.


- Mamá, papá, hay algo que no sabéis.

- ¿Qué pasa? No nos asustes, por favor - responde mi madre.

- Verán...

- Por favor, no nos trates de usted, que somos muy jóvenes aún - contesta mi padre.

- Esta bien. Veréis, no he querido que Fany os diga nada, porque quería hacerlo yo, personalmente. Os puede parecer raro, pero... estoy enamorado de su hija, y estamos comenzando una relación.

- No puede ser... - dicen mis padres a la vez.

- Sí, así es - contesto yo rápidamente para que no haya lugar a dudas.

- ¡¡Enhorabuena hija!! - grita mi madre casi llorando, tras un rato de silencio.

- Chaval, como le hagas daño a mi hija te mato ¿entendido? - dice mi padre en un tono serio, aunque al final le da un abrazo, y un par de palmaditas en la espalda.


Sabía que iban a reaccionar así, la comida fue genial, aunque un poco corta, porque los chicos tenían que ir a hacer la prueba de sonido. María y yo decidimos que lo mejor sería acompañarles hasta allí, y después ir a darle la sorpresa a Iker, así que, tras despedirnos de mis padres, nos dirigimos hacia el coche.

Mi cara cambia por completo, noto como voy palideciendo poco a poco...

- ¿Ese no es...?

viernes, 16 de agosto de 2013

CAPÍTULO 13: I can't break up

(FANY)

Ocultar mis sentimientos cada vez se me hacía más difícil. Era complicado aceptar que estaba enamorada de él. Sobre todo, tenía mucho miedo, por como podía afectar eso a nuestra relación actual. Probablemente, el no sintiese lo mismo, soy una chica muy corriente, demasiado normal, y Álvaro tiene a miles de chicas mucho más guapas que yo a su disposición, jamás me elegiría, pero ya no aguantaba más. Tenía que decirlo, soltar todo lo que llevaba dentro. Al fin y al cabo, si seguía así llegaría un momento en el que ya no podría ni mirarle a la cara. Terminaron de hacer la prueba de sonido, y decidimos ir a comer al campo. Allí tendría tiempo para hablar largo y tendido sobre lo que me ocurría.

- Necesito hablar contigo - le digo cuando acabamos de comer agarrándole el brazo.

- Claro, dime.

- Tengo que confesarte algo.

- ¿Qué te ocurre?

- Nada, es solo que... Jolín, que vergüenza... Verás, es que...

- Me estás asustando, ¿hice algo mal?

- ¡No, para nada! Soy yo... Es que no puedo... Tengo miedo a decirlo.

- Quizás no sea para nada lo que yo me estoy imaginando que es, pero yo también necesito decirte algo. Te conozco desde hace un mes, poco tiempo, puede pensar la gente, pero hay que tener en cuenta de que en estos 30 días hemos estado prácticamente las 24 horas del día juntos, y si no digo esto, voy a reventar... Te quiero.

- ¡No te rías de mi! - contesto algo molesta - Es imposible Álvaro, hoy no es el día de los inocentes, déjate de bromas absurdas. Jamás te fijarías en alguien como yo. No tengo nada de especial. Hay miles de chicas que se mueren por tus huesos ahí fuera, que son el doble de guapas que yo, soy toda defectos...

- ¿Defectos?

- Claro. Mira, por ejemplo, el pelo. Siempre está alborotado, y soy incapaz de que se quede mejor. Luego, está mi cara llena de granos, mis ojos, que son enanos, por no hablar ya de mis manos, completamente estropeadas por morderme las uñas. Por todo eso, se que nunca te fijarías en mi, así que por favor, déjate las bromas, porque lo que yo te quería decir era muy serio, y parece que tú te estas riendo de mi.

- Eso a lo que tú les llamas ''defectos'' yo lo llamo sencillez. Claro que hay gente más arreglada que tú por el mundo. Pero ¿sabes su problema? Que no son nada naturales. Tú sonríes, y es algo que te sale, sin más, no por ser falsa, ni dar con el gusto a alguien. Quizás una persona así sea perfecta para una noche, y a la que sabes que a la mañana siguiente ya no va a estar, y probablemente ya no la volverás a ver. No solo te hablo de mujeres, sino también de hombres. Pero tu pelo, tu cara sin maquillaje, y tus uñas mordidas, tu sencillez, hace que me haya enamorado de ti, es lo que te hace especial. Te quiero, no me estoy riendo de ti, te lo prometo, confía en mi - concluyó mientras me cogía la mano y me miraba directamente a los ojos.
Su mirada era sincera, nadie jamás me había dicho algo tan bonito, nunca. Era una locura empezar una relación, quizás no soportase que tantas mujeres estuviesen locas por él, pero me daba igual, le quería y confiaba en él. No me haría daño. Por ello, mi respuesta no se hizo esperar, lo único que le dije fue:

- Yo también te quiero - tras estas palabras, nos fundimos en un beso, el primero para mí, y seguro que el más especial de toda mi vida.