Cuando llegué hasta él, y le abracé, supe que estábamos hechos el uno para el otro, a pesar de las dificultades que se nos habían presentado, nos queríamos. Ya no me importaba lo que la gente pensase, ahora lo tenía claro. Nos cogimos la mano, y sin mirar atrás, nos fuimos por el camino que nos había llevado hasta allí, me di cuenta de que ese era mi sitio ahora, junto a mis amigos, y sobre todo, junto a Dani. Jamás podría haber vuelto con Iker, y mucho menos después de las palabras de aquella persona que tenía a mi lado, puesto que me ayudaron a comprender, que aquel extraño sentimiento que tenía hacía él, era amor, pero el resentimiento y la desconfianza que habitaba en mi, por culpa de mi anterior pareja, hacían que no lo pudiese ver con claridad.
- Gracias.
- ¿Por qué? Yo lo único que quería era tenerte a mi lado - entonces comienzo a carcajear - ¿De qué te ríes?
- Me estoy acordando de todas las veces que Fany me hablaba de ti, y de los chicos. No callaba ni debajo del agua, Auryn para arriba, Auryn para abajo, y lo peor, era que yo siempre decía que eras el más feo de todos...
- ¡Que graciosa! - dice haciéndose el enfadado.
- Mucho - respondo con una sonrisa - ¿nos sentamos un rato aquí?
- ¿Lo habrías hecho? - pregunta mientras se acomoda en la hierba.
- ¿El qué?
- Irte con él. Si yo no hubiese aparecido...
- No lo sé. Le quiero, ha sido mucho tiempo necesitando de su compañía, pero creo que jamás podría perdonar una infidelidad, tuve mis dudas, pero cuando comenzaste a hablar, se disiparon por completo. Algo dentro de mi me decía que eras la persona que siempre había buscado. Apareciste en mi vida como un huracán, recuerdo el susto que nos pegaste la primera vez que te vi. En ese instante, te miré a los ojos, y vi algo sincero en ti, pero estaba cegada por lo que sentía por Iker, y pensé que sería la impresión de tener a uno de los ídolos de mi mejor amiga hablando con nosotras. Luego, poco a poco, y sin que me diese cuenta, fuiste abriéndote un hueco en mi corazón, ya se que suena cursi, pero es así - añado con una carcajada - y cuando apareciste allí, interrumpiendo nuestra conversación, me di cuenta de todo.
- Puede que no te pueda prometer estabilidad, por culpa de mi profesión, pero te quiero. Desde aquel momento, en casa de la abuela de Fany. Cuando nuestras miradas se cruzaron por primera vez, me dio un vuelco el corazón, y desde entonces, cada vez que estoy contigo, siento algo muy similar. Ahora más que nunca, está frase te pertenece. Siempre que la cante, estarás presente en mi. 'Entre tú y yo algo raro sucede, pude confiar en ti, nada más conocerte' - concluyó entonando aquellos versos tan emotivos.
Y tras unos segundos que probablemente nunca olvidaré, nos besamos, fue nuestro primer beso. Dulce y suave, pero con muchos sentimientos de por medio. Y es que, a pesar de que teníamos la certeza de que nuestra relación no iba a ser fácil, íbamos a luchar porque nuestra felicidad dependía de ello.
- ¿El qué?
- Irte con él. Si yo no hubiese aparecido...
- No lo sé. Le quiero, ha sido mucho tiempo necesitando de su compañía, pero creo que jamás podría perdonar una infidelidad, tuve mis dudas, pero cuando comenzaste a hablar, se disiparon por completo. Algo dentro de mi me decía que eras la persona que siempre había buscado. Apareciste en mi vida como un huracán, recuerdo el susto que nos pegaste la primera vez que te vi. En ese instante, te miré a los ojos, y vi algo sincero en ti, pero estaba cegada por lo que sentía por Iker, y pensé que sería la impresión de tener a uno de los ídolos de mi mejor amiga hablando con nosotras. Luego, poco a poco, y sin que me diese cuenta, fuiste abriéndote un hueco en mi corazón, ya se que suena cursi, pero es así - añado con una carcajada - y cuando apareciste allí, interrumpiendo nuestra conversación, me di cuenta de todo.
- Puede que no te pueda prometer estabilidad, por culpa de mi profesión, pero te quiero. Desde aquel momento, en casa de la abuela de Fany. Cuando nuestras miradas se cruzaron por primera vez, me dio un vuelco el corazón, y desde entonces, cada vez que estoy contigo, siento algo muy similar. Ahora más que nunca, está frase te pertenece. Siempre que la cante, estarás presente en mi. 'Entre tú y yo algo raro sucede, pude confiar en ti, nada más conocerte' - concluyó entonando aquellos versos tan emotivos.
Y tras unos segundos que probablemente nunca olvidaré, nos besamos, fue nuestro primer beso. Dulce y suave, pero con muchos sentimientos de por medio. Y es que, a pesar de que teníamos la certeza de que nuestra relación no iba a ser fácil, íbamos a luchar porque nuestra felicidad dependía de ello.
No hay comentarios:
Publicar un comentario