viernes, 20 de septiembre de 2013

CAPÍTULO 1: MIEDO AL TIEMPO (2ª Temporada de I can't break up')

(FANY)

A pesar de que las dos ocultábamos lo que de verdad sentíamos tras sonrisas falsas y gestos de complicidad hacia nuestros compañeros de clase, cuando nos quedábamos solas, solíamos derrumbarnos muy a menudo. Su ausencia nos estaba comiendo la energía poco a poco, les echábamos tanto de menos, que en multitud de ocasiones, pensamos en dejarlo todo, coger un tren e ir con ellos. Pero sabíamos que eso no era posible, cada día que pasaba eran unas horas menos para volver a verles, pero también era más tiempo sin ellos. Al principio todo era vitalidad y positividad, ahora todo había cambiado.

- ¡Hola! ¿Qué tal van los estudios?
- ¡Hola! Bueno, eso va genial, pero nos hacéis mucha falta, no te voy a engañar. ¡Quiero que llegue el verano!
- Antes de que te des cuenta, estaremos allí, te lo prometo.
- Ya lo sé Álvaro...
- Sólo serán unos diítas.
- ¡Siempre me haces reír, incluso por teléfono! - digo, ya que esa frase hasta en los peores momentos, consigue sacarme una sonrisa.
- ¡Así estás mucho más guapa!
- Que mentiroso... No me estás viendo - contesto entre carcajadas.
- ¡Se me ha ocurrido una cosa! Ponte en Skype, ahora mismo te veré, además tengo que decirte una cosa, y prefiero que sea 'cara a cara'.

Cuelgo el teléfono y corro hacia el ordenador. ¿cuál será su sorpresa? 

- ¡Tengo ganas de verte ya!
- Me estás viendo Fany, no digas tonterías - dice haciéndose el interesante.
- Gracioso... No me vaciles - respondo con pucheros como una niña pequeña.
- Me encanta cuando haces eso... Bueno, ¿te digo la sorpresa? 
- ¡Sí por favor, ya no aguanto más!
- Te la diré, pero solo porque te quiero eh. Pues verás, había pensado que quizás te gustaría... Irte a vivir conmigo.
- ¿¡¿Cómo?!? - digo cuando consigo salir de mi estado de shock.
- ¿No quieres? Quizás haya sido una mala idea...
- Pero - sigo diciendo tartamudeando, y con los ojos abiertos como platos - ¡claro que quiero! ¿Estás loco? 
- ¿De verdad? ¿No tienes dudas? Si piensas que voy demasiado rápido dímelo, lo voy a comprender perfectamente.
- Escúchame, es lo que más deseo en este momento. ¿Y cuándo sería?

Nada más pronunciar estas palabras, la imagen se va. Álvaro había desaparecido de la pantalla como por arte de magia. Tras más de media hora intentándolo, y sin que él me cogiese el teléfono, lo dejé por imposible. Supuse que tendría que irse a ensayar, o algo por el estilo. Quedé ensimismada mirando hacia la pared de mi habitación pensando en todos los momentos que había vivido, y en todos los que quedaban aún. Confiaba en él, aunque a veces, el tiempo hace que las cosas se olviden, que se pierdan en los recuerdos...
De pronto, suena el timbre. ¡Seguro que se ha vuelto a dejar las llaves aquí! pensé automáticamente. Abro la puerta, con la intención de regañar a mi mejor amiga por ser tan despistada, cuando le veo allí, frente a mi, con mis maletas ya preparadas (aún no sé como ha conseguido entrar en casa, aunque supongo que María ha tenido bastante que ver en esto) y unas llaves (con un llavero de Make my day en el que salía él) 
- ¿Nos vamos ya? - dice con una amplia sonrisa.

sábado, 7 de septiembre de 2013

CAPÍTULO 27: I can't break up

(FANY)

Pocas semanas después de todo lo acontecido aquel día en el que María decidió iniciar una relación con Dani, el verano llegó a su fin, y con ello, nuestra maravillosa aventura. Siempre quedarán los momentos vividos, pero también todos los que están por llegar. Ahora debíamos comenzar en la universidad, lo que suponía cambio de ciudad, puesto que nos tendríamos que trasladar a Madrid, para poder estudiar la carrera que queríamos. Pero en realidad eso no era una mala noticia, porque significaba que, aunque no podríamos estar siempre con los chicos, como habíamos hecho hasta ahora, si les veríamos con frecuencia, puesto que allí tienen su casa, y los días que tienen libres, lo pasarían allí.

Álvaro y Dani decidieron acompañarnos el primer día, a pesar de que sabíamos que iba a ser muy difícil ir sin que les reconociesen. Tampoco nos importaba, teníamos dos cosas muy claras, la primera, era lógico que los/as Auryners quisieran pararles por la calle, puesto que eran sus ídolos, y lo segundo, confiábamos plenamente en ellos, sabíamos que nos querían de verdad.
El día pasó mucho más rápido de lo que nosotras pensábamos, además, al ir a la misma clase, todo era mucho más sencillo, sobre todo, para hacer nuevos amigos. La gente allí parecía muy amable y simpática, y no nos costó demasiado relacionarnos con nuestros compañeros, aun siendo el primer día. Pero de todas maneras, no podíamos evitar querer irnos rápido, para poder aprovechar al máximo los últimos momentos con nuestros chicos, ya que en 72 horas se irían, y no volverían hasta dos semanas después. Sabíamos que les íbamos a echar mucho de menos, sobre todo teniendo en cuenta que desde que les conocimos, estábamos prácticamente las veinticuatro horas del día con ellos. Será difícil, comentábamos de vez en cuando, pero será una motivación saber que cada vez queda menos para volver a verles. Yo lo relacionaba con un concierto. Los días pasaban, y no les veía, pero sabía que tarde o temprano, habría una firma de discos, o un concierto, y pronto los tendría otra vez conmigo, aunque evidentemente, no de la manera en la que los tengo ahora.

Disfrutamos aquellos tres días sin descanso. ¡Prácticamente ni dormíamos! Hacíamos charlas nocturnas, y nosotras íbamos a clase con ojeras. Aunque merecía la pena, porque aquellos estos momentos eran únicos y especiales. Pero todo tiene un final, y nuestra aventura también. Llegó el día de la despedida. Probablemente haya sido uno de los días más difíciles de toda mi vida. Aquellas personas que habían entrado en nuestra vida como un huracán, se estaban yendo, dejando nuestro interior destrozado, pero con el único consuelo, de que tarde o temprano, volverían, y todo sería como antes.

Pero ni siquiera esos pensamientos tan positivos, lograban que me fuese imposible separarme de Álvaro. Le abrazaba, y cada vez que nos soltábamos, lo volvía a hacer. Hasta que llegó el momento, el último beso, el último te quiero.

- Te quiero.
- Ya lo sé, y sabes que yo también a ti. Pero por favor, no te olvides de mi, no podría soportarlo - dije entre sollozos.
- Escúchame - respondió mientras me levantaba la cabeza para que le mirase a los ojos - eso nunca. Te quiero a ti, y sólo a ti. Pronto estaremos otra vez comiendo en casa de tu abuela, ya lo verás. Te quiero, y en cada canción, en cada momento, estaré acordándome de todo lo que he vivido a tu lado.
- Yo también te quiero - y tras estas últimas palabras, se fueron.

(MINUTOS ANTES) (MARÍA)

- Llegó el momento. Me tengo que ir ya - dijo mientras me cogía las manos.
- Eso parece. ¿Sabes que te quiero verdad?
- Yo solo se, que eres la mujer de mi vida.
- Y tú el amor de la mía - contesto mientras le beso - ¡Ah se me olvidaba! Les he dicho a los chicos que te tengan vigilado, como siempre dices que eres el ligón del grupo. ¡Avisado quedas eh! - pero los dos sabemos que mis palabras son completamente de broma. Confiaba en él, nunca me haría daño.
- Me están esperando. Pronto nos volveremos a ver. - Y tras estas palabras, y el último abrazo, con beso incluido, se va corriendo para no perder el tren.

martes, 3 de septiembre de 2013

CAPÍTULO 26: I can't break up

(MARÍA)

Cuando llegué hasta él, y le abracé, supe que estábamos hechos el uno para el otro, a pesar de las dificultades que se nos habían presentado, nos queríamos. Ya no me importaba lo que la gente pensase, ahora lo tenía claro. Nos cogimos la mano, y sin mirar atrás, nos fuimos por el camino que nos había llevado hasta allí, me di cuenta de que ese era mi sitio ahora, junto a mis amigos, y sobre todo, junto a Dani. Jamás podría haber vuelto con Iker, y mucho menos después de las palabras de aquella persona que tenía a mi lado, puesto que me ayudaron a comprender, que aquel extraño sentimiento que tenía hacía él, era amor, pero el resentimiento y la desconfianza que habitaba en mi, por culpa de mi anterior pareja, hacían que no lo pudiese ver con claridad.

- Gracias.
- ¿Por qué? Yo lo único que quería era tenerte a mi lado - entonces comienzo a carcajear - ¿De qué te ríes?
- Me estoy acordando de todas las veces que Fany me hablaba de ti, y de los chicos. No callaba ni debajo del agua, Auryn para arriba, Auryn para abajo, y lo peor, era que yo siempre decía que eras el más feo de todos...
- ¡Que graciosa! - dice haciéndose el enfadado.
- Mucho - respondo con una sonrisa - ¿nos sentamos un rato aquí?
- ¿Lo habrías hecho? - pregunta mientras se acomoda en la hierba.
- ¿El qué?
- Irte con él. Si yo no hubiese aparecido...
- No lo sé. Le quiero, ha sido mucho tiempo necesitando de su compañía, pero creo que jamás podría perdonar una infidelidad, tuve mis dudas, pero cuando comenzaste a hablar, se disiparon por completo. Algo dentro de mi me decía que eras la persona que siempre había buscado. Apareciste en mi vida como un huracán, recuerdo el susto que nos pegaste la primera vez que te vi. En ese instante, te miré a los ojos, y vi algo sincero en ti, pero estaba cegada por lo que sentía por Iker, y pensé que sería la impresión de tener a uno de los ídolos de mi mejor amiga hablando con nosotras. Luego, poco a poco, y sin que me diese cuenta, fuiste abriéndote un hueco en mi corazón, ya se que suena cursi, pero es así - añado con una carcajada - y cuando apareciste allí, interrumpiendo nuestra conversación, me di cuenta de todo.
- Puede que no te pueda prometer estabilidad, por culpa de mi profesión, pero te quiero. Desde aquel momento, en casa de la abuela de Fany. Cuando nuestras miradas se cruzaron por primera vez, me dio un vuelco el corazón, y desde entonces, cada vez que estoy contigo, siento algo muy similar. Ahora más que nunca, está frase te pertenece. Siempre que la cante, estarás presente en mi. 'Entre tú y yo algo raro sucede, pude confiar en ti, nada más conocerte' - concluyó entonando aquellos versos tan emotivos.

Y tras unos segundos que probablemente nunca olvidaré, nos besamos, fue nuestro primer beso. Dulce y suave, pero con muchos sentimientos de por medio. Y es que, a pesar de que teníamos la certeza de que nuestra relación no iba a ser fácil, íbamos a luchar porque nuestra felicidad dependía de ello.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Y ENTONCES, OCURRIÓ...

Todo comienza días antes de Navidad, leyendo la agenda en la web de Auryn. Entre las fechas estaba Santander (28-12-12) Supuse que mis padres no me llevarían, además yo tampoco tenía demasiado interés en los chicos, pero aún así, les rogué que me dejasen ir, básicamente, por todo lo que se estaba hablando de ellos en las revistas de adolescentes. Aunque siempre que tocaba el tema, recibía una negativa, tanto de mi madre, como de mi padre. Lo dejé pasar, al fin y al cabo, ya tendría más oportunidades de verles, no me importaba mucho.

Pero todo cambió el día de Navidad. Abrimos los regalos de Papá Noel, como cada año, y escondida, debajo del árbol, había una pequeña caja roja. La abrí, y allí estaban, las entradas para el concierto. No era capaz de salir de mi asombro, puesto que tampoco lo había pedido mucho.

A medida que pasaban los días, cada vez estaba más nerviosa, me aprendí bien las canciones, y fui para aquel teatro, sin saber que allí ocurriría algo que me cambió la vida adolescente, para siempre.

Recuerdo que estaba con mi prima, mis padres y mi hermana, y fuimos a comer algo antes de entrar. No podía parar de mover las piernas, estaba mucho más nerviosa de lo que yo me esperaba, llevaba tiempo queriendo verles, aunque he de reconocer, que sin mucho interés por mi parte.
Mi madre y yo llegamos a los asientos, y un acomodador, nos indicó donde debíamos sentarnos. ¡Estábamos al lado del escenario! Tras esperar unos minutos, aparecieron los chicos. El concierto fue genial, uno de los mejores de toda mi vida, y el primero junto a ellos. Pero no fue hasta el momento de la canción 'He aprendido a vivir' donde me convertí en Auryner. Se sentaron al borde del escenario, y comenzaron a cantarla. Da la casualidad, que Blas (que siempre fue el que más me gustó, desde el principio) se sentó justo enfrente de mi. Mi madre y yo, no parábamos de hacerle gestos para que mirase a la cámara (sobre todo mi madre, porque yo estaba disfrutando del concierto) y entonces, en ese momento, miró y 'posó' (yo quiero interpretar que fue para que le pudiésemos sacar la foto) Entonces ocurrió, me di cuenta, de que eran sinceros en todo lo que hacían, que no eran los típicos cantantes arrogantes, sino que de verdad amaban la música, y todo lo que les estaba pasando.

Les esperamos a la salida, ya con mi prima y mi padre. Los guardias de seguridad decían que ellos no saldrían hasta que nos fuésemos, pero nos daba igual, quedamos unas cuantas allí, y formamos un 'pasillo' para que ellos saliesen. Como siempre, fueron muy cercanos, y pude darme dos besos con cada uno (recuerdo que el primer beso que le di, Dani tenía a otra chica besándolo en la otra mejilla jaja, esa fue una anécdota que recuerdo muy bien)

Y gracias a mis padres, a mi prima, a Santander en si, me convertí en Auryner, una decisión de la que jamás me arrepentiré, porque más que una decisión, es un sentimiento. Puede que dentro de unos años lea esto y piense que estoy loca, pero es la verdad. Los veo y pienso: estoy orgullosa de ellos, porque aunque no haya estado desde el principio, yo les veo como 'mis idiotas del cola cao' cosa que muchas otras 'auryners' no pueden decir.

AVANCE DE LOS ÚLTIMOS CAPÍTULOS: I can't break up

María estaba feliz con su decisión, aunque las dudas aún la maltrataban en su interior. Los dos eran buenas personas, y aunque Iker la había traicionado, le quería demasiado. ¿Con quién se quedará nuestra protagonista? ¿Con Dani, aquel chico que había entrado en su vida tan sólo dos meses antes, pero que le había demostrado que estaba enamorado de ella; o con Iker, aquella persona por la que tanto había luchado el curso anterior, y que había hecho un largo viaje, para pedirle perdón por el enorme error que había cometido días atrás?

LA RESPUESTA EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO, AHORA SÍ, I CAN'T BREAK UP, ESTÁ LLEGANDO A SU FIN.

CAPÍTULO 25: I can't break up

(MARÍA)

Comienzo a caminar en una dirección, pero me detengo en el medio de aquellas dos personas, y empiezo a desahogarme.

- Dejadme hablar, no me interrumpáis por favor - digo mientras mis lágrimas se derraman sin parar - desde siempre supe que podía confiar en ti, alguien que quería siempre cerca de mi, porque me daba paz y tranquilidad. Me apoyabas en todo, incluso cuando a ti te molestaba, ya que sabías que era importante para mi. Pero entonces todo cambió, conocí a cinco chicos maravillosos, que llenaban e incluso superaban el vacío que tú me dejabas con tu ausencia. Se preocuparon por mí en un momento en el que ni siquiera yo me importaba a mi misma. Te quiero, y tú me quieres, no me cabe la menor duda, incluso estoy, o al menos, estaba dispuesta a perdonar tu error - y tras estas palabras, continuo - Pero aquí, en este punto de la historia, es cuando Dani entra en escena. Al verte con aquella chica, pensé que nunca podría confiar en nadie, pero él estuvo ahí para recordarme que tenía otra vida, y motivos para continuar. Entonces, y a pesar de mi enfado inicial, me di cuenta de que sentía algo por él, aunque el recuerdo de mi anterior pareja, es decir, tú - digo mirando hacia Iker - aún estaba muy presente en mí. Luego, cuando volví con el grupo, todo volvía a ser como antes, o incluso podría decir que mejor, nadie no me guardaba ningún tipo de rencor por lo que había hecho, y cada vez fui sintiendo cosas más fuertes, aunque nunca llegó a ser amor. Siempre, y repito, siempre conseguía sacarme una sonrisa, le daba igual el motivo, lo único que el quería era que yo me riese.

- María, ¿qué quieres decir con eso? No nos estas aclarando nada - mi anterior pareja ya comenzaba a ponerse nervioso.
- Quiero decir, que aunque quizás me este arriesgando a que las cosas no salgan bien, he tomado una decisión, y es algo que aunque mi cabeza me dice que es una gran locura, mis sentimientos me obligan a hacer.

Y entonces comienzo a caminar, ahora sí, en una dirección, sin mirar atrás, a pesar de que notaba como la mirada de la otra persona se clavaba en mi espalda como puñales afilados, pero no me importaba, porque miraba a aquel hombre, y sabía que era la decisión correcta. Yo sonreía, él sonreía, aunque mi cabeza, seguía repitiendo sin descanso: ¿IKER O DANI? ¿IKER O DANI? ¿IKER O DANI?

domingo, 1 de septiembre de 2013

CAPÍTULO 24: I can't break up

(FANY)

*Hace unos minutos*

- ¡No aguanto más!
- ¿A dónde vas?
- No pienso dejar que se vaya, no quiero que le escuche. 
- Dani, se va a molestar, déjala que hable con él.
- Tú quédate si quieres, ella tiene que saber lo que yo siento - y mientras decía eso, mirándome directamente a los ojos, se fue siguiendo los pasos de mi mejor amiga.

*En la actualidad*

Mi preocupación aumentaba por segundos, no podía parar de pasear, ni siquiera las palabras tranquilizadoras de Álvaro conseguían que me calmase. Quizás me haya equivocado no acompañando a Dani, pero en ese momento estaba bloqueada. La decisión era de María, se que estaba empezando a sentir algo por él, pero no se con exactitud que era, quizás pudiese perdonar a Iker, y volver a la normalidad, o no, y tras la declaración de nuestro nuevo amigo, las cosas cambiarían, y ella se daría cuenta de lo que en realidad siente por él. 
Pero todo eran conjeturas, pensamientos sin fundamento alguno, tan solo impresiones, aunque mi cabeza solo me decía que la buscase, que escapásemos juntas de toda aquella locura, que volviésemos a ser las de siempre, pero ahora mismo, todo eso es imposible. Hay demasiados sentimientos de medio...

- No te preocupes, estoy seguro de que todo se va a solucionar, ella sabrá como hacerlo - me dijo Blas cuando me senté en una roca con las manos en la cara.
- Pero es que es culpa mía, si no la hubiese obligado a venir a este pueblo, nunca habría ocurrido esto.
- Y tampoco nos conoceríamos. ¿No te das cuenta? Todo pasa por algo - contestó Álvaro, sentándose a mi lado - tranquilízate, y no vuelvas a decir eso, por favor.
- En eso tienes razón, nunca nos habríamos conocido, pero ella estaría feliz.
- ¿Y quién te dice a ti que aunque no hubiese venido contigo, él no la habría engañado? Probablemente esto haya empezado mucho antes, por eso estaba de acuerdo en su marcha.
- También yo pienso eso, solo espero que sepa...

De pronto, todos nos quedamos paralizados, prácticamente sin respiración. Mi mejor amiga estaba allí, frente a nosotros, caminando lentamente de la mano de uno de los chicos. Tras unos segundos, me pongo a llorar...