lunes, 20 de enero de 2014

Querido lector...

¿Mi sueño? Poder publicar algún día una novela, pero no como esta, sino una de verdad, con muchas páginas más, y gente que me lea, no a nivel de un blog en internet sobre un grupo de música, sino a una que se pueda editar, y por qué no, vender en librerías. Pero repito, este es ''mi sueño'' y para llegar a poder cumplirlo, debo trabajar duro, por ello, esta primera historia que he logrado acabar gracias a personitas tan grandes como tú, que ahora mismo estás leyendo estas líneas. Ya se dice, ''el que la sigue, la consigue''. No se si podré llegar algún día a mi objetivo, pero desde luego, no voy a dejar pasar el tiempo, no quiero que dentro de treinta o cuarenta años, deba pronunciar las palabras ''y si...'' porque aunque fracase en el intento, al menos, habré luchado por algo que desde muy pequeña he querido alcanzar. ¿Es difícil? ¡¡Por supuesto!! Pero en esta vida... ¿Qué es fácil? Nadie da nada a cambio de nada. No vale sentarse en la cama, o en el sofá de tu casa rezando por tener una oportunidad, porque jamás, y repito jamás llegará. Puede que pienses que sí, que la suerte existe y que al final llegará alguien que sin que tú hayas hecho nada, te haga triunfar, pero para mí eso no vale, porque en mi opinión, la suerte no te encuentra a ti, sino que ¡eres tú el que debes encontrarla! Por ello, debes dejar atrás ese sillón y esforzarte, porque te aseguro que, cuando encuentres algo que te llene de verdad, no te va a costar trabajo enfrentarte a ello, ni pasarte las tardes enteras haciéndolo, porque simplemente te gusta, te reconforta, y el tiempo se te hará corto. Alguien me dijo una vez ''¿Te imaginas pasarte el resto de tu vida haciendo algo que no te gusta?'', y desde entonces, me di cuenta. No quiero pasarme el resto de mis días aburrida y sin aspiraciones. Lo único que quiero, es llegar a los sesenta o sesenta y cinco años, y poder decir: ''He tenido una vida plena, he hecho lo que en mi infancia soñé, y lo que en mi adolescencia luché''.

Y tú, querido lector... ¿Vas a seguir tumbado en ese ''sofá'' esperando una oportunidad que probablemente nunca llegará, o vas a luchar por lo que de verdad quieres? Recuerda, hoy y siempre: Sólo eres, lo que quieres ser.

¡GRACIAS POR TODO!

martes, 14 de enero de 2014

CAPÍTULO 10: Miedo al tiempo

(FANY)

- ¿Recuerdas la primera vez que nos vimos, en el pueblo de tu abuela? - asiento con la cabeza a modo de respuesta - Bien, entonces pensarás que fue una coincidencia nuestro encuentro, pero no fue exactamente así.
- ¿Qué quieres decir? - contesto bastante sorprendida.
- Recuerdo la primera vez que te vi, estabas allí, en la cola de aquella firma, en abril. Tus padres y tu hermana te acompañaban, también una mujer, que aún no me has presentado y que vino a saludarnos. Tú aparentabas normalidad, pero sabía que estabas hecha un manojo de nervios en aquel momento. Cuando te llegó el turno, le diste dos besos a Carlos, y luego viniste hacia mí, me abrazaste, y tras otros dos besos, te fuiste hacia mis otros compañeros. Sé que parece raro, pero se lo dije a mis 'hermanos', y todos me llamaron loco. Ahora también te digo, ¡vaya morro! Viniste dos veces. Yo evidentemente estaba encantado, pero al principio, me apetecía regañarte.
- ¡Fui porque tenía el disco de mi amiga y tenía derecho! - respondo cuando hizo una pequeña pausa para beber agua.
- Lo que sea, el caso, es que poco a poco, fui investigando sobre ti por twitter, a ver si te encontraba, ¡pero no me hizo falta! El primer día que te busqué, comenzaste a hablar con una chica mencionandome a mi, así que fue relativamente fácil. Cuando te iba a seguir, dude mucho. Estaba claro que tú no me ibas a creer si te decía todo esto, y tampoco ibas a acudir a ninguna de mis citas. Además, estaba la distancia, y sobre todo, las demás Auryners. Estaba completamente seguro de que no te iban a dejar en paz si yo te seguía, pidiéndote que me dijeses que las siguiese o cosas así, por lo que decidí que la mejor opción sería crear una cuenta haciéndome pasar por fan, y así, podría seguir perfectamente tus pasos. Fueron pasando los días y los meses, hasta que por fin, pusiste el lugar ''cercano'' donde pasarías las vacaciones. Esperé donde estaba completamente seguro que pasarías con el coche, y cuando te vi, arranqué y te seguí, con tan mala suerte, que te perdí la pista. Entonces, comencé a caminar prácticamente sin rumbo, con la única esperanza de que mis pasos me guiasen hasta ti. ¡Y lo hicieron! El resto de la historia, ya la sabes.
- No se si darte un puñetazo por investigarme tanto antes, y tenerme tan controlada, o darte un gran beso porque esto es de las cosas más bonitas que me han dicho nunca.
- Hombre, yo prefiero la segunda opción, ¡lo hice por una buena causa! Reconoce que si te hubiese dicho que te estaba buscando, y te hubiese dicho que quedábamos en un sitio para vernos, me habrías dicho que no.
- Probablemente, mi madre nunca me hubiese dejado. De todas maneras ¿qué hubiese pasado si nunca hubiese puesto ese tweet?
- Nunca lo sabremos, pero creo en el destino.

Y tras estas palabras, no puedo evitar darle un pequeño beso, eso sí, muy corto por haberme ocultado todo eso. Entonces, y cuando de nuevo vuelvo a sentarme en la silla, oigo mi nombre a voces.

- ¡¡FANY!! ¡¡FANY!!
- ¡¡María!! ¿Qué pasa?
- No os lo vais a creer. ¡Mira! - habla algo más bajo, aunque sigue muy nerviosa.
- Eso no será... - dice Álvaro con los ojos muy abiertos.
- ¿Es lo que yo creo que es?
- Sí chicos, le acabo de pedir matrimonio a María - responde Dani, que ha llegado por detrás, sin que ninguno nos demos cuenta, dejándonos a todos a punto de darnos un ataque al corazón de la emoción que sentíamos.

Querid@ lector@, espero que te haya gustado esta novela, pero por desgracia, todo tiene un final, y el momento de este, ha llegado. Gracias por tu compañía y compresión, sin ti, yo jamás seguiría escribiendo.

¡Puedes dejar tu comentario aquí abajo sobre la novela! ¿Te ha gustado? Eso espero, ¡muchos besos, querido lector!

CAPÍTULO 9: Miedo al tiempo

(ÁLVARO)

Quizás haberle ocultado la información no haya sido lo más adecuado, pero no he encontrado el momento oportuno para decírselo. En realidad, no ha surgido el tema, pero se que ha llegado el momento, la oportunidad perfecta, en lo alto de la Torre Eiffel, y el último día en París. Mañana a las 19:00 se habrá acabado nuestro viaje, nuestra aventura, el relax, las risas... Pero sin duda, los recuerdos permanecerán en mi memoria.

- ¿Recuerdas lo que te dije en aquella firma?
- Carlos, me has dicho tantas cosas que ¡¡es imposible que me acuerde!! - digo con el teléfono pegado a la boca para que se me oiga mejor.
- Álvaro - contesta imitándome - ¡Te estoy hablando en serio! Me refiero a la chica de la que te hablé Hoy me la he encontrado casualmente por la calle, pobrecita, estaba muerta de vergüenza.
- Lógico hermano, ponerse a hablar con alguien que solo conoces de twitter, y que además, se supone que admira.
- Bueno, el caso es que hemos estado hablando durante mucho  tiempo, y aunque te parezca que me estoy precipitando, y que es raro, creo que estoy empezando a sentir algo por ella. No se si es amor, o una simple amistad, el caso es que quiero seguir hablando con ella, ¡me divierte mucho!
- No me parece nada raro, recuerda que yo también te conté que me había enamorado de Fany el primer día, te entiendo perfectamente. Por cierto, aún no me has dicho como se llama...
- María, pero le gusta que la llamen ''PufPuf'', a que mola el nombre ¿eh?
- ¡Suena muy bien!
- Sí, creo que dentro de poco tendrás noticias sobre ella... ¡Y cuelgo ya, porque te he llamado yo y esto me va a salir demasiado caro!

Será tacaño, no me ha dejado ni despedirme, pero bueno, que le voy a hacer, es prácticamente mi hermano, se lo perdono todo...

(FANY)

Ya he acabado de arreglarme, por fin voy a ver aquellas maravillosas vistas, llevo tanto tiempo esperando este momento, que ahora no se como sentirme.

*Dos horas más tarde*

Somos los siguientes, y me tiemblan las piernas, pero encuentro la tranquilidad en su mano, siempre firme y serena, a pesar de que hoy está más raro que de costumbre, sobre todo desde que me dijo que tenía algo que contarme.

- Fany, Dani me ha dicho que tenemos que hablar, y la verdad, no me gusta nada esa frase.
- Pues estamos en las mismas amiga mía, porque Álvaro también me lo ha dicho... ¡Pero no tiene que ser malo! ¿Qué es lo que te digo siempre? POSITIVIDAD.
- Puede ser, pero lo único que se es que me lo quiere decir aquí, y a solas.
- ¡Parece que se han puesto de acuerdo!

María es demasiado negativa, ya desde que somos pequeñas. Por mucho que yo le decía que visualizase las cosas buenas, es incapaz.
A los cinco minutos de esta conversación, el guía nos manda subir e intento recordar los momentos en los que he llorado por no poder pisar este suelo, pero solo puedo pensar en positivo. Estamos unos ratos juntos los cuatro, como siempre, luego a petición de nuestras parejas, separamos los caminos.

- Tengo algo que contarte, y creo que este es el lugar idóneo. Espero que no te enfades mucho...
- No creo que me pueda enfadar contigo, pero ya quiero que me lo cuentes, porque estoy empezando a asustarme. De todas maneras, prefiero que ahora seas el de siempre, y disfrutemos juntos de que por fin, he cumplido mi sueño.